El centro médico en EE.UU. deberá colaborar en la búsqueda del donante de esperma incógnito, que según los padres también transmitió un trastorno genético a la pequeña

Por un error de fecundación in vitro una mujer tiene una hija de «rasgos asiáticos», se divorcian y demandan a la clínica de fertilidad

Por un error de fecundación in vitro una mujer tiene una hija de "rasgos asiáticos", se divorcian y demandan a la clínica de fertilidad
Por un error de fecundación in vitro una mujer tiene una hija de "rasgos asiáticos", se divorcian y demandan a la clínica de fertilidad RT

Una pareja blanca en EE.UU. afirma tener una hija de ascendencia asiática por un error en una fecundación ‘in vitro’ y ha demandado a la clínica del estado de Nueva Jersey que llevó a cabo el procedimiento, informa New York Post, según recoge el autor original de este artículo rt y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

Kristina Koedderich, de 47 años, y Drew Wasilewski, de 49, se sometieron al tratamiento en el Instituto de Medicina y Ciencia Reproductiva de San Bernabé en 2012, por el que aseguran haber gastado 500.000 dólares. Al año siguiente, con el nacimiento de la pequeña, comenzaron las dudas.

«Un par de años después, ellos notaron que la bebé comenzó a desarrollar rasgos asiáticos», indicó el abogado defensor, David Mazie, señalando que un análisis de ADN efectuado en 2015 arrojó «0 % de probabilidad» de que Wasilewski fuera el padre.

De acuerdo con los documentos judiciales, la noticia provocó «la ruptura del matrimonio» y ahora los demandantes acusan al centro médico de negligencia. Según informa CBS News, en el texto se afirma además que el donante de esperma incógnito transmitió un trastorno genético a la pequeña.

Tras 12 años juntos, Koedderich y Wasilewski, que comparten otro hijo, se divorciaron y buscan una compensación monetaria no especificada tras este error, que les ha causado «gran dolor, sufrimiento, lesiones permanentes y discapacidades, así como una pérdida del disfrute de la calidad de vida», indicó Mazie.

Aclaró, no obstante, que la pareja «ama mucho» a la pequeña, cuya identidad no ha trascendido, pero desea encontrar respuestas, como señala por su parte Wasilewski.

«Me gustaría saber quién es el padre de mi hija para poder tener una respuesta para ella cuando pregunte: ‘¿Por qué me veo diferente?'», externó el afectado, que también desea saber si su esperma fue utilizado para procrear otro niño.

Entretanto, un juez del condado de Essex ordenó el mes pasado al centro médico una lista de los donantes de esperma que registró durante las fechas cercanas a la fecundación. La clínica, por su parte, sostiene que la pareja pagó por el procedimiento una décima parte de lo que afirmó, pero asegura estar «examinando a fondo» y «con mucha seriedad» el «presunto incidente».

Autor

Paula Dumas

Informar y entretener; periodismo del siglo XXI, actualidad y redes.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído