Pamplona ha vuelto a vivir este 12 de julio una de las jornadas más intensas y peligrosas de la Feria del Toro, con los temidos toros de José Escolar Gil como protagonistas absolutos.
La expectación era máxima entre los aficionados, sabedores de que la ganadería abulense, célebre por su bravura y carácter indómito, no suele dejar indiferente a nadie.
De hecho, el ambiente en los tendidos y en la ciudad era de auténtico respeto: para muchos, la cita con Escolar es sinónimo de verdad, riesgo y emoción sin artificios.
El encierro matinal ya había puesto el listón muy alto.
Los seis astados —cinco cárdenos y uno entrepelado— realizaron una carrera rápida y compacta, pese al suelo mojado por la lluvia.
La manada se mantuvo unida casi todo el recorrido, permitiendo a los mozos lucirse sin que se registraran heridas por asta, pero sí cinco traslados al hospital por contusiones.
El incidente del desprendimiento de una cornisa en Santo Domingo retrasó el inicio, pero no empañó una carrera que muchos califican como una de las más limpias —y multitudinarias— en lo que va de feria.
La corrida: épica y sangre en el ruedo
Por la tarde, el desafío era aún mayor. En el cartel brillaban tres nombres curtidos en este tipo de batallas: Rafaelillo, Fernando Robleño y Juan de Castilla. Todos ellos especialistas en lidiar corridas duras, con experiencia suficiente para saber que aquí cada pase puede ser el último.
La lidia se desarrolló bajo un clima de máxima tensión. El público presenció varios momentos donde la tragedia rozó el ruedo. Especialmente dramático fue el percance sufrido por Juan de Castilla, quien resultó herido al entrar a matar su primer toro tras una faena entregada. El colombiano debió pasar a la enfermería tras cortar una oreja, en una muestra más del precio que impone esta ganadería a quienes buscan triunfar ante ella.
La escena más sobrecogedora llegó con Callejero, uno de los toros más imponentes del encierro. En un descuido durante un quite, embistió brutalmente a Rafaelillo, propinándole una cogida terrorífica que heló la plaza. Pese al susto, el murciano demostró su raza volviendo al ruedo para rematar la lidia y también pasó a la enfermería después de cortar otra oreja.
La tarde quedó marcada por esa sensación de peligro latente, tan característica del encaste Albaserrada: “El encaste no negocia. Se impone”, decían los aficionados más veteranos.
Ranking: Los momentos más peligrosos del día
- Cogida a Rafaelillo por Callejero: el momento más dramático según testigos presenciales.
- Percance a Juan de Castilla entrando a matar: tensión máxima y rápida atención médica.
- Suelta inicial tras el retraso por el incidente en Santo Domingo: incertidumbre entre corredores y organización.
- Embestida de Señorito contra varios participantes en el ruedo durante el encierro matinal.
- Cinco corredores trasladados al hospital por traumatismos durante el encierro.
- Orejas cortadas pese a las adversidades: muestra del valor y entrega de los toreros.
Top 3 toros más destacados del día
| Nombre | Peso (kg) | Protagonismo |
|---|---|---|
| Callejero | 540 | Cogida a Rafaelillo; faena vibrante |
| Señorito | 570 | Embestida peligrosa en plaza |
| Chatarrero | 525 | Nobleza en carrera; complicaciones mínimas |
La ganadería José Escolar: historia viva del peligro
Los antecedentes recientes subrayan la fama justificada de los toros de José Escolar. Entre 2015 y 2017 protagonizaron algunos de los encierros más caóticos y accidentados del ciclo pamplonés: astados descolgados, carreras partidas, incluso un toro que tuvo que ser devuelto a los corrales sin pisar calle. Ocho mozos corneados en solo tres años cimentaron su leyenda negra.
Sin embargo, desde entonces se aprecia cierta “madurez brava”. Si bien siguen siendo imprevisibles —basta un mínimo error para que todo salte por los aires— llevan ya tres años seguidos sin dejar heridos por asta durante los encierros, algo inédito para esta ganadería.
En la tarde taurina, sin embargo, la dureza sigue intacta: “No perdonan ni una duda”, aseguran quienes han pisado su terreno.
Pamplona responde: afición entregada pese al miedo
La afluencia fue máxima —como marca la tradición cada sábado sanferminero—. El cartel de “No hay billetes” colgaba desde días antes. Para muchos aficionados puristas este es el día grande; para otros, simplemente es demasiado arriesgado.
- Los servicios médicos tuvieron que emplearse a fondo tanto en encierro como en corrida.
- La coordinación entre Cruz Roja, Policía Municipal y Bomberos fue ejemplar ante cualquier emergencia.
- La plaza reconoció con aplausos tanto las gestas como las tragedias evitadas in extremis.
Las cifras del día
- 6 toros lidiados (José Escolar Gil)
- 2 orejas cortadas (una Rafaelillo, una Juan de Castilla)
- 2 matadores heridos y atendidos en enfermería
- 5 corredores trasladados al hospital durante el encierro
- Más de 2 minutos y 40 segundos duró la carrera matinal
- Más de 20.000 personas abarrotaron las calles del recorrido
Pamplona despide así una jornada donde se volvió a conjugar lo mejor y lo peor del arte taurino: valor frente al peligro real; leyenda y sangre; emoción pura. Queda para la historia otro capítulo intenso firmado por José Escolar y sus toros indomables.
