FESTIVAL DE CANNES

BONNE MÈRE, una oda a la bondad

Ganadora en esta edición del Premio al Conjunto en la sección Un Certain Regard (Una cierta Mirada) por su película BONNE MÈRE, la directora francesa HAFSIA HERZI habla en CANNES con PERIODISTA DIGITAL sobre el por qué de su película

BONNE MÈRE, una oda a la bondad
Hafsia Herzi. PD

En su aplaudidísimo estreno en el Festival de Cine de Cannes, Bonne Mère pareció gustar mucho. Y no solo al público. Para el jurado de Un Certain Regard (sección que se centra en el descubrimiento de cineastas emergentes), presidido por la directora y guionista británica Andrea Arnold, el film también es digno de aplauso. Y por eso ha recibido el llamado Premio al Conjunto.

Bonne Mère, de la francesa Hafsia Herzi (conocida principalmente como actriz- con Cuscús, del tunecino Abdelatif Kechiche, ganó el premio Revelación en los César 2008-), es una oda al amor de madre. Narra el día a día de Nora, una mujer argelina de unos 60 años en la Marsella actual, que trabaja como señora de la limpieza en los aviones. En su casa, siempre con las puertas abiertas para vecinos y amigos, conviven un hijo bueno, pero vago; otra hija, madre soltera, con sus propios problemas;  su nieta de cincos, otro nieto cuyo padre está en la cárcel…  Nora, incansable, mueve cielo y tierra para conseguir el bienestar de su familia. Y lo hace desde la bondad- que no la estupidez- al prójimo, ya sea una señora mayor a la que cuida con mimo, o a sus compañeros de aerolínea.

La película incluye un poco de rap y algunas observaciones morales: en esa casa, afirma la madre, no entrará dinero robado.

En la playa Nespresso de la Croisette, Hafsia Herzi (Manosque, Francia, 25 enero  de 1987), conversa con PERIODISTA DIGITAL:

Felicidades. Estuve en el estreno y tuvo muchísimo éxito.

Sí, gracias.

Esta es su segunda película como directora (Mereces un amor participó en la Semana de la Crítica en Cannes 2019), y Bonne Mére parece una oda a la bondad. La protagonista es una mujer buena, pero en ningún caso tonta. ¿Es un homenaje a su propia madre?

Sí. El guion lo escribí yo sola, y he querido hacer un homenaje a mi madre, que trabajó como limpiadora durante mucho tiempo. Y trabajaba muy duramente. Quería hacer una película sobre esa parte de la sociedad francesa, así que, para mí era importante reflejarlo de una forma fiel. Además, describo la situación de una familia monoparental, con una madre sola con sus hijos, sin pareja, y en Marsella eso muy frecuente.

Además, rodó precisamente ahí, en su propia ciudad.

Sí. Exactamente donde yo me crié. En los barrios del norte de Marsella.

¿Es una película autobiográfica?

Bueno, hay muchas cosas que son pura ficción. Yo soy francesa, mi madre nació en Argelia y mi padre es tunecino, pero mi madre llegó a Francia con 30 años, y cuando se instaló aquí, empezó a hacer habitaciones, y a trabajar como señora de la limpieza.

La película es muy respetuosa con todos los credos. Parecen combinarse de una forma muy natural en la convivencia del día a día.

Sí, hay violencia. Pero da igual de qué religión seas. Marsella es una mezcla de culturas, de religiones y de orígenes. Mi madre trabajó con gente de diferentes credos, incluso fue invitada a una cena judía…  Y no había racismo. Todos se mezclaban. Yo no he querido tratar las distintas religiones de una forma negativa porque las realidades de la película existen, y no hay racismo en todos lados.

¿Su madre ha visto la película?

No, la verá en Marsella el 17 de julio (hoy), que se estrena allí para sus habitantes. Cuando escribí el guion, le pedí que lo leyera, y con ella consulté algunas escenas.

En su vida, ¿hay problemas de un hermano en la cárcel?

No, eso es ficción. Lo único real es que mi madre trabajaba de mujer de la limpieza y era muy valiente. Eso es verdad. Y el resto de la trama está basado en la realidad de la vida. Las chicas, las amigas… todo eso es ficción. Una chica me contó que había mujeres jóvenes que, para ganar dinero, se prestaban a pegar a hombres que querían ser pegados por placer, y eso se me quedó grabado, porque me pareció increíble. No salía de mi cabeza, y siempre pensé que, desde luego, lo tenía que meter en una película, así que lo incluí en el guion.

Así que su propia vida no ha sido tan trágica como en la película.

Ah, no. Hay cosas reales, y otras no. No hay tantos fantasmas. También hay amor, respeto, risas… Lo hice con mi vecindario, y también quería representar que hay mucho humor. Así es como salen adelante en estos vecindarios: con mucho humor y con el apoyo de la familia. Y todo eso es real. Cuando creces en un vecindario así, es muy difícil dejarlo, irte, pero siempre hay amor y muchas risas. Y cuando tienes amor y estas cosas, ya tienes mucho. Lo tienes todo.

¿Se siente optimista en cuanto a cómo va a afectar la pandemia al cine y al Festival de Cannes?

Sí. Esperemos que no sea tan catastrófico. Se han cerrado muchas producciones, se ha perdido mucho dinero… Tenemos que resistir.

Suerte y gracias.

A usted.

Gloria Scola

Vicepresidenta del Círculo de Escritores Cinematográficos 

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