Descubramos a María Lejárraga

Descubramos a María Lejárraga

Firmado Lejárraga’ estuvo en abril pasado apenas dos semanas en la pequeña sala experimental del Centro Dramático Nacional y dejó tal impresión que en unos meses ha escalado a la sala grande del Valle Inclán en la presente temporada. Muy merecido. Es un gran trabajo en el que desde la idea primera al resultado final todo ha encajado.

La pieza trata de recuperar la figura de María de la O Lejárraga García (1874-1974) una intelectual de obra desperdigada y actitud discreta que adoptó los apellidos de su marido, el escritor muy famoso en la época Gregorio Martínez Sierra., y a quien se supone la verdadera autora de una buena parte de la obra que este firmara. O de casi toda la obra. O coautora anónima. Nunca sabremos si fue explotada por su marido de forma abusiva o formaron un equipo bien avenido desde que se casaron en 1900 hasta su separación en 1923. Contrasta la decisión de la escritora Lejárraga de ocultar su coautoría con su posterior activismo en favor de la igualdad de la mujer (contrasta o se deduce y complementa) inaugurando en 1931 la Asociación Femenina de Educación Cívica. Con la República se unió al PSOE, y en 1933 fue elegida diputada por Granada y en 1936 fue agregada comercial en la embajada suiza. Después de la Guerra civil se exiliaría en Francia, México y Argentina, para nunca volver.

La autora -que ya firmo en 2012 junto a Marina Bollaín una adaptación teatral de ‘La Regenta’ de CLarín (ver nuestra reseña de entonces), declaraba antes del estreno en abril pasado que quería reivindicar su figura sin atacar a Gregorio Martínez Sierra y que lo más honesto es asumir que no vas a poner en escena ninguna verdad (absoluta, suponemos que quería decir). ‘Es y seguirá siendo un misterio. Ni siquiera apoyándome en los valiosísimos testimonios de los supervivientes que la conocieron, de su familia o de los investigadores que estudiaron su obra, sabremos por qué borró su nombre’. Y sin embargo, la sensación final tras ver la obra es que se juzga y se condena con excesiva dureza al marido, sobre todo por la interpretación sesgada que hace Miguel Ángel Muñoz de sus cartas escondidas al final de la obra.

Pero no nos adelantemos. El texto de Vanessa Monfort es un buen trabajo literario que se apoya en una documentación exhaustiva de Carmela Nogales. Y en él es un gran acierto que aparezcan, aportando interés y variedad complementarios, los muchos célebres contemporáneos que conoció el matrimonio. Miguel Ángel Lamata se estrena en las tablas con acierto; se ha inclinado por el procedimiento muy peliculero de reconstruir la historia a partir del trabajo de un equipo que investiga actualmente su biografía, y ello aporta más movimiento y ligereza a la escena, aunque el continuado rescate de documentos resulte artificioso. Isis de Cousa ha creado una excelente escenografía realista de la vivienda acomodada del matrimonio que en sus varios planos y recovecos permite recrear escenas en París o Granada con Falla o con Juan Ramón, con Turina o con Lorca. También aporta un notable vestuario que se suma a iluminación y música adecuadas.

Pero es indudable que sin un sobresaliente elenco como el seleccionado la pieza hubiera perdido gancho. Los cuatro actores forman un magnífico colectivo alrededor de una sobria a la par que conmovedora actriz, Cristina Gallego, absolutamente inmpecable. Gerald B. Filmore hace unos Lorca y Turina fabulosos, especialmente el primero. Qué decir -lo mismo, sin duda- de Jorge Usón como Falla y a un nivel más apagado de Alfredo Noval como nuestro hipocondríaco e hipersensible premio nóbel de 1955, que aún está esperando una aproximación teatral indagadora semejante a esta de Lejárraga. En conjunto, todos están mejor en los personajes históricos que en los actuales, algo impostados en esos debates tan apasionados como librescos. A Miguel Ángel Muñoz le toca lo más difícil, los papeles del marido aprovechado y del investigador errado, pero tenemos que decir que hace un magnífico Gregorio dejando aparte ese sesgo final prejuicioso que ya hemos comentado.

‘Firmado Lejárraga’ es uno de los mejores espectáculos teatrales del año que termina, de temática autóctona y meritoria -añadamos ya para siempre el apellido Lejárraga a la lista noble del siglo XX-, de producción y ejecución cuidadas, una aportación de valía del CDN.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 8
Texto: 8
Dirección: 8
Interpretación: 8
Escenografía: 8
Producción: 8

CDN
Teatro Valle-Inclán
Firmado Lejárraga
Texto: Vanessa Montfort
Dirección: Miguel Ángel Lamata
Del 4 al 22 de diciembre de 2019

Reparto:
Federico García Lorca / Joaquín Turina y otros – Gerald B. Fillmore
María Lejárraga / Fantasma María Lejárraga – Cristina Gallego
Gregorio Martinez Sierra / Goyo – Miguel Ángel Muñoz
Juan Ramón Jiménez / JR – Alfredo Noval
Manuel de Falla / Manu – Jorge Usón

Equipo artístico
Escenografía y vestuario Isis de Coura
Iluminación Rodrigo Ortega
Música Fernando Velázquez
Documentalista Carmela Nogales
Ayudante de dirección Khrish Otero
Ayudante de escenografía Sonia Rubio
Ayudante de iluminación Luis Manuel Morote
Ayudante de Vestuario Andrea Busto
Fotografía marcosGpunto

Agradecimientos Archivo del Congreso de los Diputados, Archivo de la Fundación Federico García Lorca, Archivo de la Fundación Juan March, Archivo María Lejárraga, Centro de Documentación Teatral, Diario ABC, Fundación Archivo Manuel de Falla, Hemeroteca Municipal de Madrid y Museo Nacional del Teatro (Almagro)

Producción Centro Dramático Nacional.
Horario: de martes a domingo a las 20h.
Duración: 1 hora 30 min. aprox.
Encuentro con el equipo artístico: martes 17 de diciembre a las 18:30h. (antes de la representación).

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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