Nadie duerme con Turandot

Una magnífica producción en el Teatro Real de la última ópera de Puccini

Nadie duerme con Turandot
Turandot - Teatro Real

18 funciones para el testamento inconcluso de Giacomo Puccini estrenando una coproducción que viajará después a Canadá, EEUU y Lituania. Magnífica producción con bellas voces, una ópera a lo grande que marcó un cambio histórico hace un siglo, el final del predominio italiano.

Partiendo de una partitura tan conocida y admirada, esta Turandot necesitaba para justificarse de una puesta en escena al más alto nivel, y la dirección, escenografía e iluminación de Bob Wilson cumplen a la perfección. La marcada personalidad de sus concepciones, su minimalismo depurado, la habitual ligereza de sus escenografías y la sutileza de su lenguaje lumínico dotan al espectáculo de un aura espectral muy ajustada al universo sonoro de la partitura, muy alejado de la aproximación realista de las óperas anteriores de Puccini, de Manon Lescaut a La Bohème y Tosca, pasando incluso por Madama Butterfly, ecos de la cual -ambientada también en el Lejano Oriente- son inconfundibles en algunos pasajes de esta. Dos décadas las separan, un Japón y una China que entonces se descubrían, post belcantista el uno y casi wagneriana la otra.

Todo está suspendido en una lentitud sobrenatural en el inmenso escenario. Solo se mueven algunos paneles negros que marcan los cambios de escena, y sobre todo atrapa desde el primer momento la inmovilidad congelada de los personajes y los coros, de frente a la platea, realizando pequeños movimientos repetitivos en un ritual que se ciñe como un guante de terciopelo a la delicada mano de esa partitura sorprendente que ha dejado atrás toda la tradición del bel canto y se desliza por esos senderos ignotos abiertos ya en la Europa de la época. Así resulta una relectura del milenario teatro de sombras oriental, plena de reminiscencias en las siluetas a contraluz, las máscaras, los movimientos rituales. Los personajes se convierten así en arquetipos legendarios e hieráticos, y la paleta lumínica de Wilson se recrea con poéticas sinestesias que van de los tonos glaciales de la despiadada protagonista a las tonalidades cálidas del recogimiento de Liù.

En este armónico paisaje, no hay duda en destacar también los maquillajes hieráticos de Manu Halligan, la irrupción en el tercer acto del videocreador Tomek Jeziorski y especialmente, la labor dramatúrgica de  José Enrique Macián, coautor de ‘The Watermill Center: A Laboratory for Performance Robert Wilson’s Legacy’ y habitual colaborador de Wilson, que mientras pone en pie esta delicada y certera partitura gestual para acompañar a la musical, está cursando un doctorado en filosofía por si se le escapa algo.

Un contexto, una ambientación, notablemente adecuados para esta pieza. En Turandot, según la documentación facilitada por el teatro, Giacomo Puccini da un enorme salto hacia delante en su escritura compositiva: se aleja del realismo y de su genial maniqueísmo de las emociones y explora un nuevo universo dramatúrgico apertrechado con su eximia arte de orquestar, su eclecticismo y su portentoso olfato teatral. La ópera entrelaza motivos epigramáticos con una impresionante eficacia dramatúrgica, otorgando al coro una relevancia dramática desconocida en sus óperas anteriores. Explora universos armónicos más audaces con pasajes bitonales y disonantes articulados con su proverbial melodismo, abriéndose un floreciente camino truncado por su repentina muerte.

Y Nicola Luisotti realiza una lectura impecable. Director musical asociado, cuya relación con el Teatro Real comenzó hace 10 años con Il trovatore, y al que hemos visto en recientes temporadas con Rigoletto y Aida, realiza con autoridad y sin mácula este tránsito de Verdi al Puccini cenital. Encabezan los elencos de Turandot dos sopranos que debutan en el Teatro Real: la sueca Irene Theorin y la ucraniana Oksana Dyka, secundadas por las sopranos españolas Yolanda Auyanet y Miren Urbieta-Vega, como Liù; los tenores Gregory Kunde, Roberto Aronica y Jae-Hyoeung Kim alternándose en el papel de Calaf, y los bajos Andrea Mastroni y Giorgi Kirof interpretando a Timur.

En el reparto de este sábado, Oksana Dyka y Roberto Aronica tuvieron intervenciones notables. Dyka fue una soprano ‘de las de antes’ con un potentísimo timbre y un recio tono nada habitual. Venía de cantar este mismo papel en el Metropolitan de Nueva York la temporada pasada. Aronica por su parte cumplió también sobradamente sin grandes exhibiciones de potencia pero siempre a la altura del personaje. Destacó la intervención de nuestra compatriota vasca Miren Urbieta-Vega en el papel de Liù, especialmente aplaudida por el público en un debut de carambola en el Real, llegada dos semanas antes para sustituir a Maite Alberola. Y sin duda esos tres Ping, Pang y Pong, que en las voces de Joan Martín Royo, Vicenç Esteve y Juan Antonio Sanabria, y sobre todo en su permanente actuación como contrapunto a la rigidez escénica, fueron parte decisiva en la excelencia del espectáculo.
 
La leyenda de Turandot aparece por primera vez en Las siete bellezas, del poeta persa Nizami, en el siglo XII y ya Ferruccio Busoni había hecho una ópera del mismo título sobre la obra teatral de Pozzi estrenada en 1917. Y va a simbolizar el fin del reinado italiano sobre el género. Puccini falleció en Bruselas en 1924, cuando se sometía a un tratamiento del cáncer de garganta que padecía. Se encontraba entonces en una encrucijada para concluir el tercer acto, con un sorprendente final feliz en el que el amor triunfa sobre la perfidia. Su discípulo, Franco Alfano, se encargó de concluir la partitura partiendo de los esbozos y notas dejados por su maestro. Unos doce minutos esenciales, el desenlace en el que la cruel y misándrica princesa sustituye su afán de muerte por su conversión al amor. Arturo Toscanini sin embargo, que dirigió el estreno póstumo, cortó abruptamente la interpretación ─después del adagio que entona el coro tras la muerte de Liù─ y se dirigió al público diciendo: ‘Qui il Maestro finí’ (Aquí terminó el maestro). Pero el final de Alfano no murió con ello, y desde entonces se emplea normalmente sin que Luciano Berio que escribió otra versión estrenada en 2002 en Salzburgo, haya conseguido sustituirlo.

Turandot combina sus monumentales sonoridades orquestales y corales con bellas vocalidades entre las que ‘Nessun dorma’ es uno de los pasajes más conocidos de toda la historia del género. Este sábado en un Teatro Real repleto como casi nunca -la subida de telón se retrasó siete minutos por las colas interminables en la entrada- nadie dormía cuando las célebre notas finales cantaron ese siempre invocado triunfo del amor sobre la muerte.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 8
Dirección musical: 9
Dirección artística: 9
Voces: 8
Interpretación actoral: 8
Producción: 9
Programa de mano: 9
Documentación a los medios: 8


TEATRO REAL
TURANDOT
Drama lírico en tres actos   
Música de Giacomo Puccini (1858-1924),
finalizada por Franco Alfano (1875-1954)
Libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni,
basado en la fábula homónima de Carlo Gozzi

Estrenada en el Teatro alla Scala de Milán, el 25 de abril de 1926
Estrenada en el Teatro Real el 14 de febrero de 1998
Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Canadian Opera Company de Toronto, el Teatro Nacional de Lituania y la Houston Grand Opera.
   
    Equipo artístico
Director musical – Nicola Luisotti
Director de escena, escenógrafo e iluminador – Robert Wilson
Figurinista – Jaques Reynaud
Diseñadora de maquillaje – Manu Halligan
Videocreador – Tomek Jeziorski
Dramaturgo – José Enrique Macián
Director del coro – Andrés Máspero
Directora del coro de niños – Ana González   
   
    Reparto
La princesa Turandot – Irene Theorin (30 nov. y 3, 6, 9, 12, 16, 20, 23, 27, 30 dic.)
Oksana Dyka (2, 5, 8, 11, 15, 19, 26, 29 dic.)
El emperador Altoum – Raúl Giménez
Timur – Andrea Mastroni (30 nov. y 3, 6, 9, 12, 16, 20, 23, 27, 30 dic.)
Giorgi Kirof (2, 5, 8, 11, 15, 19, 26, 29 dic.)
El príncipe desconocido, Calaf – Gregory Kunde (30 de nov.; 3, 6, 9, 12, 16, 20 dic.)
Roberto Aronica (2, 5, 8, 11, 15, 19, 26, 29 dic.)
Jae-Hyoeung Kim (23, 27, 30 dic.)
Liù – Yolanda Auyanet (30 de nov. y 3, 6, 9, 12, 16, 20, 23, 27, 30 dic.)
Miren Urbieta-Vega (2, 5, 8, 11, 15, 19, 26, 29 de dic.)

Ping – Joan Martín Royo
Pang – Vicenç Esteve
Pong – Juan Antonio Sanabria
Un mandarín – Gerardo Bullón   

Bailarines
El príncipe de Persia
El verdugo
Tres mujeres    David Vento
Antonio Carbonero, Álex Pastor
Estíbaliz Barroso, Alicia Espinar, Eva Hageman
   
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid
   
Duración aproximada – 2 horas y 30 minutos
Actos I y II: 1 hora y 20 minutos
Pausa de 25 minutos
Acto III: 40 minutos
   
Fechas 30 de noviembre, y 2, 3, 5, 6, 8, 9, 11, 12, 15,
16, 19, 20, 23, 26, 27, 29, 30 de diciembre
A las 20 horas; domingos, a las 18 horas
Patrocina: TELEFONICA

ACTIVIDADES PARALELAS
 
1 y 15 de diciembre, a las 19.30 horas | Casa Árabe, Madrid
Turandot y otros nombres secretos: espectáculo de narración oral para adultos, a cargo de Héctor Urién, basado en algunos de los relatos más célebres de la tradición cuentística árabe y persa.
 
14 de diciembre, a las 20.00 horas | Museo Lázaro Galdiano
Visita literaria: velada literaria dedicada al amor, recorriendo diversas salas del museo.
Inscripciones en info@museolazarogaldiano.es (Máximo 25 personas)
 
14 de diciembre, a las 19.30 horas | Casa Árabe, Córdoba
Turandot y otros nombres secretos: espectáculo de narración oral para adultos, a cargo de Héctor Urién, basado en algunos de los relatos más célebres de la tradición cuentística árabe y persa.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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