Invitación de Cristo resucitado

Aromas del Corpus

Compañero y anfitrión de todo peregrino

Aromas del Corpus
El Corpus

Huésped invisible, atento, paciente, que ofrece el coloquio amigo, la mirad amable y discreta. Hogar encendido, remecido de presencia, donde hablar de amistad.

(Ángel Moreno, de Buenafuente).- Cuerpo de Cristo, pan partido, pan roto, entrega total de sí mismo, como gesto entrañable del padre de familia, que da la vida por sus hijos.

Cuerpo de Cristo, Cordero inmolado, víctima agradable, sacrificio, oblación redentora, expiación misericordiosa.

Cuerpo y sangre del Señor, signo y señal que redime, de quien ha dado su vida hasta el extremo y por amor.

Para leer el artículo completo, pincha aquí:

 

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Lo más leído