La pregunta es pertinente y las dudas también, porque el precio medio de un vehículo eléctrico puede llegar a doblar el coste de un vehículo convencional de características similares.
En cualquier caso, hemos llegado ya a una etapa en la que no todo se mezcla y hace falta poner diversos elementos en la balanza.
Incluidos por supuesto los descuentos, rebajas y facilidades de aparcar y circulación, que van a crecer muy rápidamente.
VENTAJAS EVIDENTES
- Existen ayudas a la compra de 5.500 euros por un eléctrico con más de 72 km de autonomía.
- Se ahorra entre dos y cuatro veces más en consumo que en un vehículo de combustión.
- El mantenimiento cuesta un 30% menos.
- Están exentos de pagar peajes en las vías gestionadas por algunas administraciones (caso de la Generalitat de Catalunya).
- Disponen de aparcamiento gratuito en muchas ciudades.
- Tienen reducciones totales o parciales en determinados impuestos…
INCONVENIENTES NOTORIOS
- La inversión inicial es más elevada. Los usuarios no suelen tener en cuenta el coste acumulado a lo largo de la vida útil.
- La autonomía es inferior a un vehículo de combustión. Eso frena a familias que realicen desplazamientos largos (aunque solo sea ocasionalmente).
- La oferta de infraestructura de carga fuera de grandes ciudades es reducida.
- Los planes de ayuda son poco estables y se suelen agotar rápidamente.
- La información a los usuarios en los concesionarios es todavía escasa y los plazos de entrega son largos.
- La oferta de modelos eléctricos no es comparable a la de vehículos de combustión.
Y aquí vuelve la gran pregunta: ¿es momento de comprar un coche eléctrico? ¿O no?
La respuesta es compleja, porque todo depende de las necesidades de movilidad de cada uno y de las posibilidades de acceder a puntos de carga.
Si se realizan diariamente entre 80 y 140 kilómetros y se dispone de puntos de carga al alcance, puede llegar a resultar la opción más económica a la larga y, desde luego, la más sostenible.
En el resto de casos, que cada uno decida en función de su corazón…

