Bodegas Campillo y su 25º aniversario

Bodegas Campillo está de aniversario. La bodega cumple 25 años y dentro de sus actividades de celebración, ha llevado a cabo un encuentro con el foro Verema (el foro del mundo del vino con más seguidores y más antigüedad de España) y un grupo de blogueros especializados en gastronomía y vino.

El programa comenzó con un recorrido por la bodega, un edificio construido a modo de château francés, en el centro de un viñedo, que, a estas alturas del año, se encuentra en todo su esplendor. En la zona de barricas se cató un vino destinado a Reserva, de la añada 2012 y que está realizando su crianza en barrica desde hace 16 meses. Rafael Martínez, Director Técnico del Grupo Faustino, fue el mejor maestro de catas para esta ocasión, y su larga trayectoria profesional, con más de 30 años en el Grupo, así lo avala.

Al finalizar la visita, llegó el desafío. Los invitados tuvieron que afinar sus sentidos ya que el reto era adivinar, en cata ciega, cuál era cada uno de los cuatro vinos presentados. Hubo un avezado forero que lo consiguió. Indicó correctamente cual era Campillo Crianza 2011, Campillo Reserva Selecta 2008, Campillo Reserva Especial 2008 y Campillo Gran Reserva 2004. Y como no, le esperaba un premio excepcional: un botellón de 5 litros de Campillo Reserva Selecta.

La jornada finalizó con una cena maridada en la que se pudo brindar con el Campillo Gran Reserva 1994, el primer Gran Reserva elaborado en la bodega. El brillante final de una jornada sin duda inolvidable. Pero hay más noticias de interés, ya que WineSpectator y Wine&Spirits, han calificado de “excepcionales” al Tinto Gran Reserva y al Blanco Fermentado en Barrica de Bodegas Campillo. Estos dos reconocimientos se suman a los ya más de 50 premios obtenidos por Bodegas Campillo en los últimos cuatro años.

WineSpectator, una de las revistas más influyentes en la industria del vino a nivel mundial, ha otorgado 90 puntos al Blanco Fermentado en Barrica de Bodegas Campillo, acentuando su textura y expresivos sabores a melón, membrillo, almendras y vainilla. Asimismo, Wine&Spirits, en su pasada edición de diciembre de 2014, puntúa al Gran Reserva de Campillo con 93 puntos. La prestigiosa revista británica destaca el exclusivo proceso de selección de uva para su elaboración y la exuberante mezcla de sabores a cereza y aromas a violeta.

Estos reconocimientos premian una experiencia acumulada de cuatro generaciones de bodegueros que está orgullosa de poder ofrecer hoy dos de los mejores caldos de la Rioja Alavesa. Y es que Bodegas Campillo sigue trabajando, día a día, bajo un criterio permanente de excelencia en la actividad vitivinícola.

Y si quieren saber más sobre esta premiada bodega, les advierto que no podemos comenzar la historia de Bodegas Campillo sin hablar antes de la historia de la familia
Martínez Zabala y del origen del Grupo Faustino.

El Grupo Faustino da sus primeros pasos con Eleuterio Martínez Arzok, cuando decide comprar casa y tierras en el municipio de Oyón, en el que plantó sus primeros viñedos. Lamentablemente, con la
llegada del nuevo siglo una epidemia de filoxera llega a tierras de Rioja y arrasa un alto porcentaje del viñedo. En 1920, Faustino Martínez Pérez de Albéniz (Segunda Generación), ayuda a su padre a reconstruir y renovar el viñedo. La renovación generacional supone un cambio de mentalidad en la comercialización de los vinos, y en 1930 se pasa de la venta a granel al embotellado. Nacen,
así, las primeras marcas de la familia: “Campillo”, “Viña Parrita”, “Santana” y “Famar”.

El negocio familiar se consolida en 1957 con Julio Faustino Martínez (Tercera Generación). En 1960 nace la marca “Faustino”, que crea en homenaje a su padre, y que se convierte rápidamente en una de las marcas líderes en España. La empresa familiar inicia su expansión hacia el mercado internacional con
la primera exportación de un vino a Austria. “Todo un acontecimiento” que más tarde se generalizaría convirtiendo a Faustino en líder en exportación de Reservas y Grandes Reservas. A finales de la década de los 80, el Grupo Faustino afianza su presencia en España e inicia una nueva andadura empresarial impulsando la creación de nuevas bodegas con personalidad propia en zonas vitivinícolas amparadas con Denominaciones de Origen.

Actualmente, Grupo Faustino está compuesto por siete bodegas situadas en diferentes Denominaciones de Origen españolas:

– D.O, Ca. Rioja : Bodegas Faustino, Bodegas Campillo y Bodegas Marqués de Vitoria
– D. O. Navarra : Bodegas Valcarlos
– D. O. La Mancha: Bodegas Condesa de Leganza
– D.O. Ribera de Duero: Bodegas Portia
– Vinos de mesa: Bodegas Victorianas

Y ahora sí, volviendo a Bodegas Campillo debemos saber que representa la culminación de la experiencia acumulada de cuatro generaciones de bodegueros que pusieron su punto de mira en el corazón de Rioja Alavesa: Laguardia. Situada estratégicamente en un lugar en el que todas sus coordenadas son favorables para el cultivo de la vid y la crianza de sus vinos: desde la altitud, pasando por el clima, a la contextura de sus terrenos.

Julio Faustino Martínez siempre tuvo el sueño de crear una bodega rodeada de viñedos, trasladando así el concepto de château a la tierra del Rioja. Con este fin comienza su proyecto, adquiriendo desde principios de los años 80 alrededor de 35 hectáreas de terreno, que más tarde se extenderían a 50, cerca de Laguardia. Tras varios años, en 1988, todo estaba listo para levantar la bodega, incluso su
nombre: “Campillo”, como el de la primera finca familiar. El arquitecto Aurelio Ibarrondo Fragüela sería el encargado del diseño. Y así, en septiembre de 1990, este sueño se haría realidad.

Surgiría así el gran cambio en el estilo de las bodegas de Rioja, cuando comenzarían a tratarse, no solo como la fábrica del vino sino como el edificio que debe mostrar la personalidad del mismo y servir como instrumento para darlo a conocer. Prueba de ello es que tras 23 años de historia, Bodegas Campillo ha sido testigo de cómo han surgido proyectos de la misma envergadura a su alrededor, diseñados por los arquitectos más prestigiosos a nivel internacional, con el mismo objetivo que buscara don Julio, de la mano de don Aurelio, a finales de los años 80.

En el centro del conjunto arquitectónico exterior hecho en piedra, con la Sierra de Cantabria como telón de fondo, se levanta su atrio con arcos de medio punto desde donde una escalinata de pizarra negra aproxima la bodega al viñedo que la rodea, protegiéndola del desarrollo urbanístico del mundo exterior. Los materiales elegidos. piedra natural, maderas nobles y pizarra, integran un edificio moderno y respetuoso con el entorno.

Atravesando la majestuosa puerta de entrada, se accede al vestíbulo interior: grandioso y solemne. Conjuga gran diversidad de formas en los que el acero, pizarra, piedra y granito junto con la madera cohabitan sintonizando en armonía. En el centro, una elegante escalera de caracol comunica las cinco plantas de la bodega.

Las naves de crianza en barrica se recubren con techos abovedados de piedra sujetos por una hilera de columnas en su centro, en el caso de las ubicadas en la parte soterrada. La nave de barricas de la primera planta tiene una espectacular cubierta de madera que simula el casco de un barco invertido, recordando la historia que sitúa en un barco el primer lugar donde se descubre el envejecimiento del vino en barrica.

Hoy en día Bodegas Campillo sigue siendo una bodega admirada por su diseño y saber hacer. Una bodega que deja en la mente de todo aquel que la visita esa imagen romántica de la elaboración del vino. Podemos hablar de un objetivo cumplido al haber creado un edificio acogedor y elegante a la par que funcional, donde el principal protagonista es el vino. ¡Enhorabuena a Bodegas Campillo por este aniversario y por todo lo bueno que hace por el vino, confiando en que lo siga haciendo por muchos años.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Juan Luis Recio

licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, actualmente es director ejecutivo de Berbés Asociados, consultores de comunicación.

Lo más leido