Las últimas añadas de Cosme Palacio tuvieron una muy especial presentación. Son unos vinos que establecen un puente de unión entre el vino de Rioja clásico y el más actual, y que se posicionan como pioneros en armonía, como demostraron en la presentación de sus añadas, con un estilo precursor «hecho bocado». Se lo explicamos todo a continuación.
El hecho es que Roberto Rodríguez, enólogo de Bodegas Palacio, y el chef bilbaíno Ricardo Pérez del Grupo Yandiola, hicieron un acto de presentación las últimas añadas de Cosme Palacio con un maridaje de excepción, creado a partir de tres bocados inspirados en la innovación y en una corriente pionera. De este modo, Cosme Palacio, el vino más representativo de una de las casas vinícolas más emblemáticas de la D.O.Ca. Rioja, Bodegas Palacio, rindió así homenaje a un estilo de vinos del que fue pionero y precursor, y que sigue en constante evolución otorgando mayor protagonismo a la elegancia frente a la potencia y la alta concentración.
El acto, celebrado en la histórica Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, contó con la participación especial del chef Ricardo Pérez del Grupo Yandiola, que acompañado de Roberto Rodríguez, enólogo de Bodegas Palacio desde hace 25 años, presentaron de forma conjunta las últimas añadas de este vino único que cambió la forma de elaborar los vinos de Rioja, mediante una cata maridaje de excepción.
Para esta presentación se contó con la colaboración del joven chef Ricardo Pérez, jefe de cocina de la recién renovada Alhóndiga de Bilbao, institución de la que el fundador de la bodega, Cosme Palacio y Bermejillo, fue piedra angular. Ricardo, al igual que Roberto Rodríguez, mantiene el espíritu pionero tan característico del precursor don Cosme; su visión innovadora ha marcado un antes y un después rejuveneciendo el alma de La Alhóndiga a través de nuevas técnicas aplicadas a la cocina tradicional.
En este encuentro se habló de la importancia de Cosme Palacio en la D.O.Ca. Rioja como pionero en la creación de un estilo de vino que a finales de los años 80 revolucionó el panorama vitivinícola de la región, introduciendo nuevas técnicas y elaborando vinos con un perfil más global, más agradable, con mayor aromaticidad y carga frutal, más potencia y carnosidad, menor acidez y taninos más suaves, lo que en su momento fueron los “vinos de alta expresión” concepto con el que en los años 90 se inaugura estilo del Rioja moderno.
Cosme Palacio ofrece infinitas opciones de maridaje. La mejor prueba son los tres especiales bocados que el cocinero Ricardo Pérez elaboró para la ocasión y que maridaron a la perfección con las nuevas añadas de Cosme Palacio:
1. Cosme Palacio Vendimia Seleccionada Viura 2013 con láminas de bacalao, olivas negras, jugo de tomate y espuma de sardina ahumada: el carácter glicérico y fresco de Cosme Palacio Vendimia Seleccionada Viura 2013, fruto de su acidez natural, encaja a la perfección con la sensación marina del bacalao y el carácter dulzón y acídulo del jugo de tomate. Elaborado con un 94% de viura y un 6% de malvasía de viñedos de más de 40 años de edad sobre suelo arcillo calcáreo y con una ligera pendiente hacia el sur que facilita la maduración de los racimos, este vino blanco de 12,5% de grado alcohólico, que puede ser consumido hasta dentro de cinco años, presenta un color amarillo pajizo con tonos limón, limpio y muy brillante. De aroma intenso, fino y elegante, en el que predomina la sensación frutal –pera y notas cítricas– sobre un fondo de finura, con toques avainillados y anisados, propio de la crianza durante siete meses sobre sus lías en barrica nueva de roble francés, predominan en su cata las notas de la madera, en tanto que las lías aportan cremosidad, notas de mantequilla y panadería. En suma es muy elegante en boca, fresco y sabroso, con un extraordinario equilibrio.

2. Cosme Palacio Crianza 2012 y espárrago blanco ligeramente pasado por la brasa, con un toque cremoso de bulbo de apionabo, perifollo y champiñón: una a priori arriesgada alianza muy bien armonizada y que deja de ser compleja gracias a la delicada cocción del espárrago a la brasa, que eliminando sus notas herbáceas, le aporta una sensación sabrosa al plato, así como un carácter claramente espumoso, que conjuga con la potencia y sensaciones envolventes de Cosme Palacio Crianza 2012, resultado de un tanino maduro y elegante, manteniendo de forma sorprendente el carácter afrutado del vino. producto de una cosecha calificada como «muy buena» en la D.O. Ca. Rioja, y elaborado exclusivamente con tempranillo de viñedos de más de 40 años de edad situados entre 500 y 650 metros de altitud, asentados sobre suelos arcillo calcáreos, se ha criado durante 12 meses en barricas de roble de francés hendido de 225 litros y un mínimo de 10 meses en botella. Las barricas utilizadas son de tostado suave y
de las mejores tonelerías francesas. Presenta a la vista un color rojo cereza intenso y brillante. En nariz es voluptuoso, repleto de sensaciones de frutas rojas frescas –fresas, frambuesas– y tonos de fruta oscura madura:
ciruela, arándano. Aparece con nitidez el recuerdo de la barrica nueva de roble francés, con sus notas especiadas y fondo de sotobosque. Es poderoso, redondo y de gran frescura en boca, con un final expresivo, largo y jugoso, muy placentero.
3. Cosme Palacio Reserva 2010 y setas cocinadas al papillote sobre un risotto de tomillo: los característicos aromas de las setas combinadas con la esencia suave del tomillo, planta típica de la Rioja Alavesa, crea una combinación muy equilibrada con este vino, ya que posee una complejidad aromática y una sensación de dulzura en boca que se funde con la personalidad del risotto.De una cosecha calificada como excelente en la D.O.Ca. Rioja, se ha elaborado exclusivamente con uva de la variedad tempranillo de unos viejos viñedos de más de 70 años plantados en suelos pobres que ofrecen la más pura expresión de las cualidades vitícolas de esta tierra,ubicados en pagos de Laguardia, asentados sobre suelos arcillo calcáreos de muy baja producción. Alma, naturaleza,historia. Y es que el espíritu pionero también se manifiesta en conseguir complejidad frutal en una plenitud madura y serena. La fase de crianza dura 18 meses en barricas nuevas de roble francés de 225 litros.la barrica es de roble hendido, de tostado suave y de diferentes tonelerías francesas. Permanece en botella al menos 28 meses. Con un potencial de guarda de más de 20 años al menos, presenta un precioso color rubí con un ligero ribete teja. De aromas intensos y complejos, en los que el recuerdo de frutas negras como ciruelas y moras convive con tonos de madurez y el registro especiado de la madera de roble nuevo, resulta muy sugerente. En boca es equilibrado, profundo, elegante y de gran frescura, con una gran persistencia al final, que llena de sensaciones agradables. Su grado alcohólico es de 14%.
Si quieren saber más sobre la bodega, les puedo contar con don Cosme Palacio y Bermejillo, fundador de Bodegas Palacio en 1894, fue un hombre pionero en la época, creador de la bodega más avanzada de la Rioja Alavesa a través de la introducción de técnicas de vinificación procedentes de Burdeos, cambiando así la forma de elaborar vinos a finales del siglo XIX. A mediados de los años 80 del pasado siglo, la inquietud de los enólogos Jean Gervais y Michel Rolland, acompañados por un joven Roberto Rodríguez –aún hoy enólogo de la bodega-, les lleva a recuperar ese alma pionera para crear un nuevo vino que homenajease a su fundador, con visión global, que se diferencie del resto de vinos de Rioja.
Y así fue como a finales de los 80 surgió Cosme Palacio, un vino con voluntad de ser único, lo que consigue a través de la rigurosa selección de la mejor materia prima, que marca la intensidad, su alto carácter frutal y notable capacidad de envejecimiento; el control del tiempo con maceraciones más largas y el uso de barricas nuevas de roble francés que le aportaban nuevos matices al vino, toda una revolución en los años 80. Los vinos de Cosme Palacio destacan por su alta carga frutal, su elevada potencia aromática, su estructura, una personalidad rica y compleja y una elegancia única que lo posicionan entre los mejores vinos del mundo.
Pero hay más aún, ya que Xavier Bas Disseny ha sido el estudio de diseño colaborador en el desarrollo de la renovada imagen de Cosme Palacio. El nuevo diseño está inspirado en el original de 1899 de Cosme Palacio y Hermanos, retrabajando los signos de identidad que enlazan con la historia y valores de marca: se han reubicado elementos de importancia como el escudo heráldico de Laguardia, así como el escudo histórico del fundador, y se han redibujado las tipografías de la etiqueta original dando lugar a una imagen propia, única y delicada. A través de faldones informativos que aportan indicaciones acerca de la localización y características de las cepas, así como detalles del proceso de elaboración, se establece un diálogo con el consumidor aportando información relevante y muy valorada para esta categoría de vinos. Este nuevo diseño busca con su nueva línea más contemporánea y elegante acompañar a un vino pionero en su categoría, símbolo de un esfuerzo por unir tradición y audacia.
Los vinos de Cosme Palacio se distinguen por unas características únicas que los diferencian del resto de vinos, centradas en una alta expresión frutal, taninos suaves, menor acidez, tostado ligero, color y mayor graduación, calidez de matiz dulce, aromas de fruta negra confitada, etc.
