Y por varias razones. La primera es que nos ayuda a sentirnos mucho mejor, y el truco es tan sencillo como tomar una cucharada de aceite de oliva en ayunas cada día. Y luego, transcurridos unos minutos, ya se puede tomar un desayuno en condiciones, que también es importante, claro. Pero el aceite de oliva en ayunas es un recomendable ingrediente secreto para estar más sanos y frescos. veamos por qué, conociendo los beneficios de tomar aceite de oliva en ayunas como nos explican en Directo del Olivar.
El caso es que más allá de todos los beneficios que sabemos que aporta el aceite de oliva virgen extra (#aove) es menos conocida la información de que tomarlo en ayunas multiplica sus propiedades, ya que sus nutrientes se absorben directamente (como sucede con todos los alimentos) y además aporta otros muchos beneficios inmediatos. Estos son los principales:
– Mejora el funcionamiento del aparato digestivo: reduce la acidez gástrica, estimula el tránsito intestinal, favorece la absorción de nutrientes y se potencian sus propiedades antiinflamatorias (que ayudan a calmar la gastritis). Además, el aceite de oliva previene todo tipo de cánceres relacionados con el sistema digestivo debido a su alto contenido en hidroxicortisol. Se trata de un compuesto fenólico (y uno de los antioxidantes más potentes) que inhibe la proliferación de células cancerígenas.
– Asimismo, el aceite de oliva actúa sobre el sistema hepatobiliar, que está directamente relacionado con el aparato digestivo. Al estimular el funcionamiento de la vesícula biliar, reduce la formación de cálculos biliares y ayuda a disolver y expulsar las piedras ya formadas.
– Parece que además puede ayudar a dejar de fumar. Al menos la sabiduría popular lo tiene clarísimo desde hace décadas, aunque no esté aún probado por la ciencia: tomar cinco gotas de aceite de oliva extra virgen en ayunas cada mañana contribuye a reducir los efectos adictivos de la nicotina.
– Ayuda a adelgazar: el aceite de oliva en ayunas calma el apetito porque tiene efectos saciantes (el ácido oleico contiene oleiletanolamida, una hormona que inhibe el apetito), desintoxica el organismo y además facilita el proceso de transformación de los alimentos, ya que la oleiletanolamida convierte las grasas nocivas en grasas insaturadas -que son las denominadas grasas “buenas”-.
– Y esto gustará a los más bebedores: ayuda a combatir la resaca. El aceite de oliva hace que nuestro organismo procese mejor el alcohol. Y es que genera una película en el estómago que hace que la absorción sea mucho más lenta (y así no afecta tanto).
– Goza de efecto antiinflamatorio: el aceite de oliva virgen extra de calidad superior contiene oleocanthal, un compuesto orgánico natural de propiedades similares al ibuprofeno, pero sin los efectos secundarios de éste. Actualmente se está investigando mucho en este sentido, y ya existen evidencias científicas que podrían revolucionar la medicina. Por ejemplo, recientes estudios han demostrado que el oleocanthal es capaz de destruir las células cancerígenas en tan solo 20 minutos sin afectar a las células sanas y al tejido circundante. Una cucharada (10 ml) en ayunas de aceite de oliva virgen extra rico en oleocanthal, podría equivaler a tomar unos 70 mg de ibuprofeno.
Así que una razón más para tomar a diario aceite de oliva virgen extra de la mejor calidad, ¿se anima?
