33 cerveceras artesanas nacionales en 31 locales de Lavapiés 3/3: el barrio de la cerveza 3/3

Nuevas aperturas consolidan Lavapiés como el barrio de la cerveza artesana. De ello venimos hablando los dos días anteriores, primero de las mujeres emprendedoras en el mundo de la cerveza, ayer de la cerveza del futuro y hoy de este barrio donde se celebra la Artesana Week Lavapiés (AWL) en Madrid. Y entre las nuevas aperturas en la zona, nos encontramos con un flamante espacio, La Caníbal (c/Argumosa, 28), que es a la vez bar, tienda y restaurante especializado en cervezas craft y vinos naturales, abierto en octubre del año pasado. Debuta en AWL hermanado con La Quince.

Además, se incorporan a la feria otros cinco locales: La Tía Carlota (c/Sombrerería, 6), Tasca Barea (c/Rodas, 2), Café Viralata (c/Olivar, 17), Emòi Cocktail Bar (c/Mira el Sol, 1) y La Nobia (c/Salitre, 45).

Se mantienen ‘templos’ como Chinaski (c/La Fe, 19), con 18 grifos en rotación; Casa Zoilo (c/Huerta del Bayo, 4), El Pedal (c/Argumosa, 33), O Pazo de Lugo (c/Argumosa, 28), La Misa de 08:00 (c/Mesón de Paredes, 71), Loukanikos (c/Mesón de Paredes, 81) y La Buena Pinta del Mercado de San Fernando (c/Embajadores, 41). Sin olvidar Craft Againts the Machine (c/Embajadores, 31) y La Fuente de la Virgen (Sombrerería, 3). En varios de estos locales me dejo caer con cierta frecuencia a tomar alguna que otra pinta…

Hermanado con una cervecera, cada uno oferta la media pinta de barril a 2’5 €. Cerca de 50 actividades integran siete días de programación, con catas y maridajes, presentación de nuevos fabricantes y etiquetas, debates con productores y brewmasters, talleres, conciertos, sesiones de DJ’s… Organiza la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12.

La quinta edición de AWL presta especial atención al original espíritu asociativo craft. Siete productores nómadas preservan la tradición de producir sin fábrica propia, sino sólo en colaboración con otros cerveceros. “Unos alquilan porque no tienen recursos para crear su propia fábrica, pero otros mantienen la opción colaborativa como filosofía empresarial, o una forma de vida”, apunta Antonio Cortés, gerente de Chinaski.

Trazando ‘la senda de los nómadas’, los más atrevidos descubrirán las nuevas creaciones de los homebrewers, cervezas todas sorprendentes, la mayoría de producción muy limitada: Speranto, en La Buga del Lobo (c/Argumosa, 11); Yria, en Chinaski; Freaks, en La Vida tiene Sentidos (c/Ave María, 20); La Quince, en La Caníbal; Matmor, en La Huelga (c/Zurita, 39); Oso, en A Son de Mar (c/Ave María, 8); y Panda Beer, en Gastrochigre (c/Santa Isabel, 5).

La microcervecera toledana Speranto debe su nombre al idioma internacional creado en 1887 por Luis Lázaro Zamenhof para unir a todos los pueblos del mundo. Zamenhof también es una rubia equilibrada, ligera y refrescante. La Indian Pale Ale Mango Man del nómada madrileño Yria se aromatiza con mango y lúpulos Citra y Simcoe.

Las Uvas de la IPA, del madrileño Freaks, fermenta en la fábrica del productor murciano Yakka y envejece en barricas de vino de Jumilla de las laderas del Carche. Las etiquetas de La Quince figuran en el Olimpo craft: Old Xmas Ale fue Medalla de Plata en Barcelona Beer Challenge 2018.

Tras varios años haciendo birra en el garaje, Claudio Morgado y Jorge Matamala obtienen el premio Botella de Oro de La Tienda de la Cerveza, reconocimiento a los mejores homebrewers. Así, dan el salto a la gloria con su primera IPA, Matmor Elephant’s Choice. La segunda la presentan en AWL, Mouse in the Garage.

Oso Crew, microcervecero nómada británico afincado en Lavapiés, trae dos cervezas refrescantes pero complejas, sabrosas pero refinadas: Cerveza de Mesa, amarga con notas cítricas; y Citrus Cream Ale, suave, con ralladura de limón y naranja.

Madrid presume de una veintena de cerveceras independientes. Una de ellas está en Puente de Vallecas, Compañía de Cervezas Valle del Kahs (CCVK). Una familia de raíces vallecanas reformó una antigua fábrica de lejías, con objeto de reunir a sus vecinos en torno a “cervezas con un punto de locura”. La primera cervecera vallecana apuesta por la producción ecológica. CCVK se pincha en La Tía Carlota.

La madrileña Península firma Puro Tropikal, con lúpulo añadido en el tanque de maduración (dry hopping). Así, resaltan sus aromas y sabores cítricos a piña, mango y maracuyá. Los «manjares peninsulares» se degustan sobre la barra de Craft Against The Machine.

Nómada Brewing repite por cuarto año consecutivo en AWL, ésta vez hermanada con Emòi Cocktail Bar. Premiadas en los principales campeonatos mundiales desde 2014, cada nueva creación del maestro vitoriano Javier Aldea aspira a figurar entre las mejores del mundo. De los primeros en introducir la cerveza artesana en Lavapiés, El Pedal de Javier Prieto pincha los barriles de la valenciana Zeta Beer.

Lavapiés ejerce con este proyecto de punto de encuentro con fabricantes, hosteleros y público para evaluar el estado de un sector que ha crecido un 30% en España desde 2015, según la Agencia Española de Seguridad Alimenticia y Nutrición. De 361 cerveceras hemos pasado a 511. Bares y cerveceras organizan actividades, dirigidas tanto al público general como a los iniciados en la materia: pinchadas de barril, áreas de debate y coloquios con talleres… El catálogo y la programación de AWL se pueden consultar desde su perfil de Facebook.

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Juan Luis Recio

licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, actualmente es director ejecutivo de Berbés Asociados, consultores de comunicación.

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