Desde el corazón de la D.O.Ca. Rioja, Bodegas Franco-Españolas lanza sus nuevas añadas de Bordón Blanco 2024 y Bordón Rosado 2024, dos vinos pensados para disfrutar con todos los sentidos que nos recuerdan que la excelencia puede —y debe— ser accesible. Porque cuando el origen es noble y la elaboración rigurosa, el resultado habla por sí solo.
Bordón Blanco 2024 es una oda a la elegancia de lo sencillo. Elaborado con viura y tempranillo blanco, se presenta fresco, equilibrado y lleno de aromas a fruta de hueso madura, cítricos y fruta blanca. Un vino blanco de Rioja con identidad propia, Muy adecuado para acompañar aperitivos al sol o cenas frente al mar. De pálido color amarillo limón con tonos pajizos, despliega en nariz intensos aromas a fruta madura de hueso, cítricos y fruta blanca. Sabroso, equilibrado y muy fresco en boca, su grado alcohólico es de 12,5 %. Se recomienda servir a 8-10 ºC. Su PVP es de 6,35 €.

Por su parte, Bordón Rosado 2024, elaborado con tempranillo y garnacha, es una explosión de fruta roja, notas florales y sutiles toques herbáceos. Conquista desde el primer sorbo con su carácter jugoso y su personalidad vibrante, por lo que es muy apropiado para brindar en compañía y dejarse llevar por la temporada estival. Por su frescor es ideal para acompañar pescados, mariscos, comida asiática y carnes blancas. De buena intensidad en nariz, de color rosa pálido y limpio a la vista, sobresale por sus aromas de fruta roja (fresa), herbáceos y florales, y resulta sabroso, equilibrado y muy fresco en boca. Se percibe carnoso, de viva acidez, con buen equilibrio y un final de buena persistencia. Su grado alcohólico es de 13,5 %. Se recomienda servir a 8-10 ºC. Su PVP es de 6,35 €.
Estos dos vinos son una muestra más de la filosofía de Bodegas Franco – Españolas: tradición e innovación que se funden en cada botella. La historia de esta pareja comenzó hace más de un siglo, bajo el nombre de Estilo Borgoña, como homenaje a sus raíces francesas. Hoy, esa esencia sigue viva en cada copa.
Fundada en 1890 por el bordelés Frederick Anglade Saurat en Logroño, Bodegas Franco-Españolas nació como consecuencia de la filoxera, que llevó a muchos empresarios vinícolas franceses a buscar en Rioja alternativas para la producción de sus viñedos, que fueron arrasados por la epidemia que afectó a la producción del vino europeo en la segunda mitad del siglo XIX. En 1891, tras su primera vendimia, la bodega dio a luz los vinos que se convertirían en un referente histórico.
La historia de la bodega está intrínsecamente ligada con el origen de los “vinos finos de Rioja” y es protagonista y partícipe de la historia del Rioja, a través de sus emblemáticas marcas Diamante, Excelso y Estilo Borgoña (la que a día de hoy es Bordón) y con auténticas joyas de producción limitada como Bordón Viña Sole, Diamante de Graciela o la gama de los Bordón d´Anglade. Anglade falleció en 1915 y la propiedad se mantuvo en manos francesas hasta 1920, cuando la bodega pasó a ser de capital español, cobrando un gran impulso y relevancia en el contexto del vino riojano. En 1984, Bodegas Franco – Españolas fue adquirida por el empresario Marcos Eguizábal (1919-2009), que celebró el primer centenario de la compañía en 1990. En 2013, la bodega recibió el premio ‘The Best of’ de Turismo Enológico en la categoría de Experiencias Innovadoras. Desde 2016, Borja Eguizábal dirige la bodega, representando la tercera generación de la familia Eguizábal como propietaria de Bodegas Franco-Españolas.

