Dictadores amantes de la familia
El rijoso e impenetrable dictador norcoreano, Kim Jong-il, pone al mundo al borde de un conflicto nuclear pero, eso sí, para poder legar a uno de sus hijos un país más devastado y hambriento que el que heredó en 1994 de su padre, Kim Il-sung. Y es que los tiranos son unos amantes de la familia, la suya, aunque las otras les da lo mismo