A MI ESPOSA, EL DÍA DE LOS ENAMORADOS
De amor, afecto, apego y de ternura
santuario eres, iglesia a mí sagrada,
obra de Dios honesta elaborada,
de arriba desde tu bóveda oscura,
hasta tus dos columnas cimentada.
Dulce vidriera doble en vista pura
y esbelta luego el resto la figura
por la gracia del Dios bueno habitada.
Esta puerta hacia Dios que se aventura
a estar dentro de ti tan bien guardado
en un arco ojival sembla que ha juntado
una obra dichosa hacia la ventura,
porque ha sido por Dios Padre ordenado
que a tu nave, habitada por ternura,
donde la voz de Dios alta murmura
desde el cielo hasta ti haya bajado.
