Cazador de amor, doblemente cazado

 

 

CAZADOR DE AMOR, DOBLEMENTE CAZADO

 

 

Cazando el amor terreno

yo me hice cazador,

pero me cazó el amor

dándome a mí tan de lleno.

Entré en el monte sereno

de Cupido, pero su arco

me vio, y a su flecha fui el marco

que la herida recibió.

Creí que cazaba yo,

pero el que caza es Amor.

 

Cazando el amor divino

yo me hice cazador,

pero me cazó de amor,

con un rumor angelino

entrándome en alma Dios,

nada más vernos los dos.

Su atracción es absoluta.

Tanto atrae su camino

que es recorrerlo ya es fruta

de amor para el peregrino.

 

Creí que cazaba yo:

Cazáronme Amor y Dios

Juan Pablo Mañueco

.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

Lo más leído