Santiago de Compostela, llueve sobre la leyenda
Llueve sobre la leyenda,
Santiago inviable en Santiago,
Decapitado en Oriente:
Jerusalén hace tanto,
¿y lo llevan a Occidente,
el del Imperio Romano,
en una barca que surca
todo el mar Mediterráneo
y que luego se arriesga
a adentrarse en el Atlántico.
para seguir tierra adentro
en territorio pagano?
Llueve sobre la leyenda,
Santiago inviable en Santiago.
Sobre a lenda tanto chove…
Néboa, a lenda en Santiago.
Unha lenda que se move
no camiño moito andado.
Voume a camiñar Galiza
Voume a camiñar sagrado
Pero la astucia del rey
Alfonso II el Casto,
supo ganar para el reino
pequeño y breve asturiano
fama para el lar lluvioso
¡ya en pleno siglo octavo!,
¡después de tanto silencio
de que se enterró Santiago!
Quizá sí pudiera estar
santo que no será santo,
¡pues le tienen por hereje
al obispo Prisciliano,
gallego de aquellas tierras
quizá sí fue sepultado,
después de haberle el Papa
en verdad decapitado!
Llueve sobre la leyenda,
Santiago inviable en Santiago.
Sobre a lenda tanto chove…
Néboa, a lenda en Santiago.
Unha lenda que se move
no camiño moito andado.
Voume a camiñar Galiza
Voume a camiñar sagrado
Y sin embargo eres bella
te hiciera Dios o el diablo,
sea este o fuese aquel
tu verdadero relato.
Catedral de peregrinos
que llegan a Prisciliano
el cual quería pobreza
eclesial, y no boato.
Y hoy yace entre oropeles
que no fueron de su agrado.
Llueve sobre la leyenda,
Santiago inviable en Santiago.
Sobre a lenda tanto chove…
Néboa, a lenda en Santiago.
Unha lenda que se move
no camiño moito andado.
Voume a camiñar Galiza
Voume a camiñar sagrado.
Y sin embargo eres bello,
Obradoiro tan cercano…
El campus que sabe mucho…
El campus que sabe tanto…
Y la ciudad de Cultura…
Aeropuerto de aeroplanos,
que ni Jacobo, el judío,
ni tampoco Prisciliano,
supieran que la leyenda
hicieran crecer tan alto
plantas de piedra en Santiago.
Llueve sobre la leyenda
para adornarte, Santiago.
Y yo me alegro que seas
troncos de piedra tan gratos.
JPM