Mónica Gastronómica

Mónica Gutiérrez-Aller García

LOBO 8, hambre FEROZ en un SOFISTICADO TABANCO

LOBO 8, hambre FEROZ en un SOFISTICADO TABANCO

Lo más nuevo en el enigmático Barrio de Las Letras se llama LOBO 8. Ubicado en la planta baja del cosmopolita Gran Hotel Inglés, LOBO 8 NO es un restaurante de hotel como hasta ahora se entendía, sino un espacio gastronómico con carácter propio en el que Andalucía y Madrid se fusionan en los fogones del chef madrileño Willy Moya.

La magia de los tabancos jerezanos se traslada a la capital con el espíritu festivo de los vinos de El Marco de Jerez y una cocina con esos toques picantes que tanto seducen. LOBO 8 ha elegido ser una casa de comidas, pero de manera elegante y sutil, con esencia de taberna en un lujoso entorno mundano.

Con más de 25 años de experiencia y formado en la sede central de Le Cordon Bleu en París, Willy Moya ha desarrollado su carrera en Londres, Estambul y Sevilla. Fue en esta última donde sentó las bases de su cocina actual y donde se convirtió en abanderado de la nueva cocina andaluza, la cual traslada ahora a la una carta en la que conviven las despensas madrileña y andaluza a las mil maravillas.

Por originales destacan diversas “tablas” selectas confeccionadas a base de apuestas muy personales entre las que destacan la de las chacinas y la de salazones , junto a recetas que respiran tradición perfectas para compartir: mejillones tigre 2.0 con escabeche picante y hierbabuena o la bomba de rabo de toro.

Otros platos llaman la atención por su origen en el campo andaluz, como el “panizo” hojaldrado —una antiquísima receta a base de harina, manteca y agua con los que se elabora un pan plano a la plancha que aquí se cubre de atún marinado, verdura asada, alcaparras y jalapeño.

En el capítulo de carnes y pescados, sugerentes camarones adobados con huevos y cremoso de pimiento frito,el pollo coquelet al carbón y piri-piri o el bacalao ajoarriero con langostinos. Las guarniciones de los platos principales —patatas a lo pobre, arroz blanco, brócoli al vapor y verduras a la parrilla— se ofrecen como obsequio al centro de la mesa, para que cada uno se sirva a su gusto.

La formación pastelera de Moya se deja notar en la delicadeza con la que ha diseñado los postres de la casa: finísima tarta de manzana, torrijón con miel de azahar, calabaza dulce con requesón de Madrid o la tableta de chocolate con pan de brioche a modo de gofre y helado de leche merengada.

Todo buen tabanco que se precie atesora una infalible carta de vinos jerezanos  y LOBO 8 no podía ser menos. Por botellas o por copas, se puede elegir entre una treintena de etiquetas, con gran protagonismo de manzanillas, olorosos, amontillados y palos cortados.

El prestigioso interiorista norteamericano David Rockwell ha sido el responsable de la decoración global del nuevo Gran Hotel Inglés, inspirándose en el Art Decó de los años 20 y en el carácter vanguardista y pionero de este clásico de la hotelería madrileña (no en vano fue el primer hotel de lujo de la capital en el año 1886).

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Autor

M. Gutiérrez-Aller

Mónica Gutiérrez-Aller, apasionada por la gastronomía, por la buena mesa, por el disfrute de los aromas, sabores y colores de los platos

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M. Gutiérrez-Aller

Mónica Gutiérrez-Aller, mónica gastronómica bien podría llamarse mónica gastroMÓNIca, y con ese juego de palabras es fácil adivinar mi pasión por la gastronomía, por la buena mesa, por el disfrute de los aromas, sabores y colores de los platos.
Soy de esas personas que se sientan a la mesa para estar feliz, para compartir charla y mantel, para aprovechar los instantes que nos da la vida y simplemente dejarse llevar por las recetas elaboradas por los cocineros, pasteleros, guisanderas y chefs con todo su cariño

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