
(PD).- El Gobierno paquistaní asegura que dispone de «evidencias» que vinculan a Al Qaeda con el asesinato de Benazir Bhutto. Lo que no parece tan claro es la causa de la muerte de la líder opositora.
La última versión, ofrecida por el portavoz del Ministerio de Interior, Javed Iqbal Cheema, señala que la onda expansiva de la explosión provocó que Bhutto perdiera el equilibrio y se golpeara en la cabeza con una palanca del techo del vehículo desde el que saludaba a sus seguidores.
Previamente, el mismo portavoz había explicado, citando un informe médico, que Bhutto murió a causa del impacto en la cabeza de un fragmento de metralla que salió despedido del explosivo:
«Una esquirla de bomba la golpeó en la cabeza y le causó una fractura fatal»
EL JEFE LOCAL DE AL QAEDA DICE QUE NO HA SIDO
Baitullah Mehsud, el líder tribal paquistaní presuntamente vinculado a la red terrorista Al Qaeda, no estuvo involucrado en el asesinato de la líder opositora y ex primera ministra de Pakistán Benazir Bhutto.
«No estoy implicado en este atentado. Lo niego rotundamente. Las tribus tienen sus propias costumbres y nosotros no atacamos a mujeres», dijo el portavoz de Mehsud, Maulvi Omar, vía telefónica desde las zonas tribales fronterizas con Afganistán.
El Gobierno paquistaní acusó el viernes a Al Qaeda del asesinato de Bhutto, de 54 años, difundiendo la grabación de una conversación telefónica interceptada por los servicios de información en la que Mehsud supuestamente felicitaba a los autores del magnicidio.
«Es una conspiración del Gobierno, el ejército y los servicios de información paquistaníes», asegurá el portavoz de Mehsud.
Maulvi Omar, que ya había hablado antes en nombre de Mehsud, garantizó que llamaba desde el Waziristan, en las zonas tribales del noroeste de Pakistán, fronterizas con Afganistán.
En esta zona de Pakistán, Washington garantiza que Al Qaeda y los talibanes afganos reconstituyeron sus fuerzas gracias al apoyo de tribus locales fundamentalistas, entre ellas la de Mehsud. «Es del teatro», comentó el maulana (título religioso) Omar con respecto a la transcripción publicada el viernes por el Gobierno sobre la llamada telefónica de Mehsud a uno de los organizadores del atentado.
El maulana Omar expresó también su «tristeza» en cuanto a la muerte de Bhutto, añadiendo que habría sido «imposible» para los combatientes islamistas pasar a través del cordón de seguridad que cercaba el parque donde la ex primera ministro acababa de cerrar un mitin electoral.
Este mitin se celebraba a dos semanas de las elecciones legislativas y provinciales para las cuales su partido (la APP) es el principal movimiento de la oposición.
Milita ferozmente para la «erradicación de la amenaza islamista» de Pakistán, según los términos repetidos en varias ocasiones por Bhutto:
«Benazir no era sólo una líder en Pakistán sino también una líder de renombre internacional. Expresamos nuestro profundo dolor por su muerte».
UN ATENTADO INEXPLICABLE
El atentado se produjo tras un mitin electoral en la ciudad de Rawalpindi, cercana a Islamabad, mientras Bhutto, ya en su coche, saludaba a sus partidarios asomada al techo.
En ese momento, según han declarado testigos del suceso, se escucharon tres disparos antes de que un terrorista suicida hiciera estallar una carga explosiva que acabó también con la vida de una veintena de personas.
«Ninguno de los disparos alcanzó a Bhutto; empujada por la onda expansiva de la explosión cayó y, desgraciadamente, se golpeó con una palanca del techo del vehículo; esa fue la causa de la muerte», ha explicado el portavoz de Interior.
Para apoyar su declaración, Cheema presentó un vídeo con los últimos momentos de la dirigente paquistaní, en el que aparece saludando hasta que, de repente, un hombre comienza a disparar. El portavoz ha añadido que el vehículo de la dirigente estaba blindado y Bhutto tenía una protección policial suficiente.
La formación de política de Bhutto, el Partido Popular de Pakistán (PPP), se ha apresurado a poner en duda la versión gubernamental. La nueva teoría del Ejecutivo contradice los informes que existían hasta ahora, que fijaban la causa de la muerte de Bhutto en el impacto de una bala o de un fragmento de metralla durante la explosión.
Bhutto ingresó en el hospital sin pulso, tensión arterial ni actividad cerebral, y con una pérdida de masa encefálica que hizo inútiles los esfuerzos de los doctores por reanimarla. Su cadáver no fue sometido a autopsia por expreso deseo de la familia, que ha asistido hoy en pleno a su entierro, en el mausoleo de los Bhutto en la ciudad de Larkana.