Irán está en llamas por las protestas.
Las mujeres se quitan el velo obligatorio. Los jóvenes tocan rock en las plazas. Y el régimen responde a la disidencia con balas.
Al menos 500 muertos y 10.000 detenidos en las últimas semanas.
En medio de este caos, resurgen los lazos de Pablo Iglesias con los ayatolás. El exlíder de Podemos grabó programas para HispanTV, un canal iraní, y recibió un pastizal a cambio.
Hoy, guarda silencio ante la revuelta y la matanza de inocentes.
La morgue de Kahrizak, ubicada en Teherán, está repleta de bolsas con cuerpos sin identificar. Este es el rostro brutal de la represión contra los disidentes.
Las protestas estallaron a finales de 2025 debido al colapso económico del país. El rial se desploma y la inflación supera el 50%. La tasa de desempleo juvenil ronda el 30%. Los manifestantes claman por el fin del régimen teocrático instaurado en 1979, liderados por mujeres que queman fotos de Ali Jamenei, fuman en público y desafían leyes que las tratan como ciudadanas de segunda.
En este contexto aparece Pablo Iglesias. Según reportó El Mundo en 2020, su productora, 360 Global Media, recibió 9,3 millones de euros provenientes de Irán entre 2012 y 2015. Ese dinero fue destinado a programas como La Tuerka y Fort Apache, emitidos por Hispan TV. Además, Iglesias cobró 93.000 euros en transferencias personales desde paraísos fiscales, según documentos del Sepblac. Hasta su teléfono móvil estaba cubierto por esos fondos. Él mismo lo justificaba así: «¿Por qué hacéis un programa para una teocracia? Porque la geopolítica es así. ¡Así es la política!».
En Fort Apache, Iglesias presumía abiertamente de su colaboración con Teherán mientras atacaba a Occidente y ocultaba abusos como lapidaciones, ejecuciones públicas o la imposición del velo desde tan temprana edad como los nueve años.
Ahora, con las calles ardiendo, tanto Irene Montero como Yolanda Díaz han optado por el silencio. Tanto Podemos como Sumar ignoran los gritos desesperados que resuenan en Irán. Por si fuera poco, Pedro Sánchez acepta asesoría iraní en foros sobre derechos humanos, lo que deja al descubierto una clara hipocresía.
Los vínculos con dictadores
Tanto Irán como Venezuela han sido fuentes de financiación para Podemos. Los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro otorgaron becas y subvenciones al partido español.
Caracas se convirtió en un punto estratégico para el grupo terrorista Hezbolá, que emitía hasta 10.000 pasaportes a ciudadanos iraníes, sirios y libaneses, facilitando así operaciones de narcotráfico y lavado de dinero. Con estos movimientos, Irán lograba evadir sanciones mientras intentaba infiltrar Hispanoamérica. En este entramado, Pablo Iglesias salió beneficiado; su televisión se convirtió en una herramienta propagandística que defendía regímenes opresores que violaban los derechos humanos.
Además, Venezuela canalizó fondos hacia partidos comunistas españoles, incluyendo a Podemos, alineándose bajo agendas comunes: debilitar Occidente y promover una inmigración masiva hacia Europa. A esto se sumaba Irán: los programas impulsados por Iglesias atacaban abiertamente a países como Israel o los Estados Unidos. Mientras tanto, en Irán, mujeres morían debido a la imposición del velo obligatorio, tal como ocurrió con Mahsa Amini en 2022; aquel episodio desencadenó un rechazo generalizado hacia todo el sistema.
El lujoso chalet donde reside actualmente Iglesias, contrasta fuertemente con su imagen austera predicada durante años. Esa opulencia ha sido posible gracias al dinero proveniente de productoras vinculadas a Irán y Venezuela. La promesa de cambio que ofreció Podemos se ha visto empañada por millones recibidos de dictaduras; hoy su voz se ha apagado al perder el apoyo económico tanto de un Maduro encarcelado en Nueva York como del régimen iraní sumido en crisis.
Mientras tanto, Pablo Iglesias continúa guardando silencio frente a estos acontecimientos; su canal también mantenía acuerdos con China anteriormente. Recordemos que Irene Montero defendió las tertulias iraníes en 2019 argumentando que «Contribuyen a la democracia». Hoy parece que muchas feministas españolas ignoran el heroísmo demostrado por las mujeres iraníes quienes lideran esta lucha sin velo contra un sistema opresor; jóvenes rockeros desafían las represalias mientras homosexuales claman por sus derechos fundamentales.