4 muertos y 300 desaparecidos en la mayor tragedia acontecida en el país

Cientos de pasajeros atrapados en el barco hundido en Corea del Sur: «¡Papá, no puedo salir!»

La mayoría de las víctimas del 'Sewol' son jóvenes estudiantes de bachillerato

"La gente gritaba: '¡Rompan las ventanas! Pero el agua llegó demasiado rápido y muchos no podían salir a la cubierta"

Corea del Sur vive momentos de máxima desesperación. El Gobierno ha cifrado en cuatro los muertos tras hundirse un barco de pasajeros al suroeste del país y ha especificado que serían cerca de 290 las personas desaparecidas, una estimación provisional que supera en más de 150 el número de pasajeros que en principio estaban en paradero desconocido.

El suceso tuvo lugar cuando el buque ‘Sewol’, que transportaba un total de 477 pasajeros, naufragó a 20 kilómetros de la isla de Byeongpyung este miércoles 16 de abril de 2014.

La situación es todavía más dramática si tenemos en cuenta que 325 de los pasajeros que viajaban en el barco son jóvenes estudiantes de bachillerato. De nada sirvió la llamada de auxilio que el personal del ‘Sewol’ hizo a los equipos de rescate, pues el hundimiento del barco se produjo más rápido de lo que en principio se había estimado por las autoridades.

DESAPARECIDOS

El Gobierno teme que muchos de los pasajeros hayan quedado atrapados en el interior del buque, algo que, si se confirma, podría suponer la mayor tragedia humana acontecida en años en el país asiático y el más grave accidente naval desde que en 1993 se produjera un naufragio en la costa oeste con 300 muertos.

No obstante, cabe también la posibilidad de que parte de los desaparecidos hayan sido evacuados por barcos pesqueros privados que rondaban la zona y todavía no hayan sido contabilizados.

En cuanto a las víctimas ya identificadas, se tratan de una mujer de 27 años miembro de la tripulación y de un hombre sin identificar que habría muerto en el hospital tras ser rescatado. Los últimos dos cuerpos que se han encontrado pertenecen a un varón, posiblemente otro estudiante. Los heridos han sido trasladados al hospital de la cercana localidad costera de Mokpo.

Respecto a las posibles causas del suceso,varios testigos apuntan a que el casco del barco podría haberse roto tras colisionar con un arrecife submarino.

El buque «Sewol», construido en 1994 y con una capacidad máxima de 921 personas, partió a las 21.00 del martes (14.00 hora local) del puerto de Incheon con destino a la isla de Jeju, ruta que realiza dos veces a la semana.

Medios de comunicación surcoreanos citaron a pasajeros rescatados que coincidieron en denunciar que la gente en la cafetería y la sala de juegos del ferry, que se encuentra debajo de la cubierta, tal vez no hayan escapado aún, según recogió un artículo de ‘New York Times’.

TESTIMONIOS

«El mensaje de alarma nos aconsejó permanecer en nuestros asientos», contó un viajero de 57 años identificado sólo por su apellido, Yoo, a la agencia nacional de noticias Yonhap:

«Pero yo no podía quedarme porque el agua estaba subiendo. Así que salí con mi chaleco salvavidas. Me pregunto por qué no nos dijeron que debíamos evacuar inmediatamente».

Cuando muchos pasajeros trataron de escapar, ya era demasiado tarde. Kim Seong- muk contó su experiencia en una entrevista con la cadena YTN:

«La gente gritaba: ‘¡Rompan las ventanas! Pero el agua llegó demasiado rápido y muchos no podían salir a la cubierta».

 

El estudiante Kim Tae -young también recordó haber visto a muchas personas en la sala de cafetería cuando el barco comenzó a inclinarse. «El agua se precipitó adentro, hasta el cuello, y era difícil subir a la parte superior porque quedó mal inclinado».

«Vi los contenedores de transporte que arrojaron afuera de la cubierta del barco flotando en el agua. También vi una máquina expendedora derrumbada y dos niñas atrapadas debajo de ella».

YTN citó a estudiantes que describen una escena caótica en la que los pasajeros se tropezaron y chocaron entre sí. El equipaje se sacudía de un lado a otro cuando el barco se inclinó profundamente. Ellos saltaron al agua con chalecos salvavidas y nadaron hasta los barcos de pesca en las inmediaciones.

Uno de los estudiantes mandó un desesperado mensaje de texto a sus padres: «¡Papá, no puedo salir porque el barco está muy inclinado!».

 

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