China censura, persigue y castiga a todos los que se atreven a criticar a la dictadura de Xi Jinping.
La cineasta Chloé Zhao, nacida en Pekín, se ha convertido en el ejemplo más reciente. A pesar de que logró el Oscar a la mejor película y mejor dirección por ‘Nomadland’, su éxito desapareció de las redes sociales chinas.
Zhao se convirtió en la primera asiática y en la segunda mujer que gana como directora por su drama sobre la gente de precarios recursos que recorre Estados Unidos en camionetas. ‘Nomadland’ logró también el galardón a mejor película y a mejor actriz para Frances McDormand.
Sin embargo, todas las publicaciones recientes que contenían su nombre y ‘Nomadland’ desaparecieron misteriosamente de la red social Weibo, el Twitter chino.
Los medios de comunicación chinos también guardaron silencio sobre su victoria
Tan solo el diario Global Times publicó un mensaje en la red social Twitter anunciando el premio, un texto y un editorial en el que restó interés a la cinta para el público chino y apostó por el rol de Zhao como mediadora entre Estados Unidos y China, si bien le reclamó “mayor madurez”.
Ese rotativo achacó la polémica local en torno a Zhao a unas declaraciones realizadas en 2013 en las que la cineasta dijo que China es “un lugar donde hay mentiras por todas partes”, palabras que no sentaron bien entre los sectores nacionalistas chinos.
Varios cinéfilos chinos mostraron su desagrado por la censura en redes, y consideraron que el histórico Óscar de Zhao podría contribuir a reparar las dañadas relaciones entre Pekín y Washington.
La prensa hongkonesa sí se hizo eco del galardón, a pesar de que, por primera vez en 50 años, no se retransmitió en directo la ceremonia tampoco en el territorio semiautónomo por decisión de las autoridades, según el diario South China Morning Post.
