El prófugo iba en coche para pasar desapercibido

La policía alemana atrapa a Puigdemont cuando cruzaba la frontera desde Dinamarca

El expresidente catalán ha sido interceptado al intentar entrar en el país tras activarse la orden de detención europea

La policía alemana atrapa a Puigdemont cuando cruzaba la frontera desde Dinamarca
Carles Puigdemont. EP

La detención de Puigdemont en Alemania complica su horizonte penal porque el país germano tipifica la rebelión de manera muy similar a España

La policía alemana ha ‘atrapado‘ al prófugo Carles Puigdemont cuando este 25 de marzo de 2018 acababa de cruzar en coche la frontera desde Dinamarca, en aplicación de la euroorden de detención cursada por la justicia española.

La interceptación del golpista expresidente de la Generalitat se ha producido en el Estado de Schleswig-Holstein, el único con frontera con Dinamarca.

El Código Penal alemán contempla penas que van desde los diez años de prisión a la cadena perpetua para los delitos similares a los que se le imputan en España a Puigdemont.

Según ha informado Jaume Alonso-Cuevillas, abogado de Puigdemont, el expresidente de la Generalitat permanece retenido por la policía de Alemania, a la espera de que se practiquen las «comprobaciones» oportunas en relación con la orden de detención que tiene pendiente.

Los agentes han parado Puigdemont poco antes del mediodía, a la altura de la localidad de Jagel, cuando acababa de cruzar en vehículo la frontera alemana desde Dinamarca rumbo a Hamburgo, desde donde tenía la intención de volver a Bélgica.

El arrestado ha sido conducido a comisaria. Ahora, el caso pasa a manos de la fiscalía de la ciudad de Schleswig. El expresidente se encuentra en situación de «arresto provisional».

El coche de Puigdemont, un Renault Espace con matrícula belga, fue avistado por los agentes alemanes de la Policía Criminal de Schlewsig en la localidad de Jagel. El expresidente iba acompañado de otras cuatro personas, cuyas identidades no han sido facilitadas. Puigdemont estaba a unos 30 kilómetros de la frontera con Dinamarca.

LAS EXPLICACIONES DEL ABOGADO

El letrado ha explicado a través de su cuenta de Twitter que el trato dispensado por los agentes alemanes ha sido «correcto en todo momento» y que su cliente aún se encuentra en comisaría.

«El presidente se dirigía a Bélgica para ponerse, como siempre, a disposición de la justicia belga».

Puigdemont había viajado a Finlandia este fin de semana para mantener contactos con varios diputados y dar una conferencia en la universidad de Helsinki. Sus anfitriones en el país nórdico aseguran que Puigdemont adelantó su regreso el viernes, poco después de que el juez Pablo Llarena enviara a Finlandia la orden internacional de detención. Desde entonces, se desconocía su paradero.

El Código Penal alemán contempla penas que van desde los diez años de prisión a la cadena perpetua para cualquiera que emprenda «por la fuerza o por la amenaza de la fuerza (..) socavar la existencia continuada de la República Federal» o «modificar el orden constitucional basado basado en la Ley Fundamental de la República Federal de Alemania.

El mismo texto legal contempla penas de entre uno y diez años de cárcel para los «casos menos graves», según el artículo 81 de la norma penal germana,

A efectos de entrega se cumple así uno de los requisitos, cual es que el delito por el que se reclama la detención y entrega esté contemplado en la norma penal del país en el que se encuentra el reclamado.

SE LE COMPLICAN LAS COSAS

La detención complica notablemente el horizonte judicial del expresidente catalán.

En Alemania, la tipificación del delito de rebelión es muy similar a la española, lo que facilita que pueda prosperar la Orden Europea de Detención, un procedimiento que sustituye en el ámbito de la Unión Europea, a las antiguas órdenes de extradición.

Para lanzar esta orden es preciso que la Fiscalía lo reclame previamente.

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