El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

No marren, por favor; no desbarren como Darren

NO MARREN, POR FAVOR; NO DESBARREN COMO DARREN

(¿QUÉ OPINARÁ DAHLIA, CUANDO TENGA USO DE RAZÓN?)

“Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres”.

Victor Hugo

Le juzgo, desocupado lector, enterado (por más de un canal o cauce) del ominoso comportamiento (que no miento) de un padre norteamericano (Darren Garnick se llama el sujeto de marras), quien, aprovechándose de varias circunstancias (favorables para él), ser el irresponsable y presunto progenitor de un bebé de cinco meses y vivir en New Hampshire, jurisdicción electoral que viene gozando proverbial y providencialmente de gran predicamento y trascendencia en el proceso de selección de los candidatos a la Casa Blanca, ha conseguido fotografiar a su retoño en los brazos de cuantas personas aspiran a presidir próximamente los Estados Unidos de América.

Al parecer, el padre, un egoísta de tomo y lomo, ha sacado de las diversas instantáneas obtenidas ciertos corolarios. Al menos, ha sido honesto (“honestidad: la mejor de todas las artes perdidas”, “Mark Twain”, seudónimo de Samuel Langhorne Clemens, dixit) al reconocer que los mismos carecen de rigor científico; y al admitir (¿autojustificándose?) que a él le hubiera encantado tener una foto en la que hubiese sido arrullado por Richard Nixon, verbigracia (y es que, como soltara por su mui Rafael Gómez Ortega, “El Gallo”, en este mundo “hay gente ‘pa tó’”).

Tengo para mí que Darren ha cometido el error de extrapolar sus gustos a los de Dahlia, su hija (aunque quizás los susodichos también sean heredables; y acaso quien esté equivocándose de cabo a rabo, a la hora de hacer el diagnóstico cabal de la situación, sea servidor; pues de todo tiene que haber y cualesquiera sucesos pueden acaecer en la viña del Señor), y el horror de usar (y aun abusar) de la indefensión de su tierno renuevo, a quien ha tratado y traído como un dominguillo. Con todo, convendría que diéramos tiempo al tiempo; este juez implacable se encargará de dar y quitar razones, de poner a cada uno en su sitio y de meternos o sacarnos de las dudas, las dunas o las arenas movedizas con las que suelen cursar determinados vaticinios.

Ángel Sáez García
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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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