HACE SETENTA Y CINCO AÑOS
(UN DIEZ DE MAYO, EN BERLÍN)
Cierta tarde berlinesa,
Hace setenta y cinco años,
Los libros sufrieron daños.
Goebbels, con su voz diablesa,
Contribuyó a la pavesa.
Quienes disfrutan urdiendo
Gozan también mientras reman
Y a Heine van descubriendo:
“Allí donde tomos queman
Hombres acaban ardiendo”.
Ángel Sáez García
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