EXCELSOS ABRAZOS DE IRIS
Aunque puedo computarlos
Con los dedos de una mano,
Para mí fueron, hermano,
Tan excelsos que amputarlos
No consigo ni imputarlos.
¡Cuánto de menos los echo!,
Porque al menda satisfecho
Lo dejaron, en la gloria.
¡Seguro que hacen historia
Los que Iris me dé en el lecho!
Ángel Sáez García