CONTEMPLANDO TU SEMBLANTE
Me recreo dulcemente
Contemplando tu semblante,
Iris; borrando el desplante
Que me hiciste de mi mente,
Que herido dejó, demente,
Pero acepté tus perdones
Que devinieron en dones
Favorables o propicios,
Lejos de los precipicios
Que atraen sueltos cordones.
Ángel Sáez García