VENCE LOS ARDUOS VETOS DE TUS PADRES
Si quieres escribir prosas y versos,
¿La tapia saltarás del seminario,
Que mostrará el carácter libertario
Que gastas, que tus bríos son diversos?
No creo que tus padres más perversos
Sean que los de Hesse. Ver de ordinario
La rama del abeto funerario
Mudó en hados propicios los adversos.
Hermann nunca olvidó cuánto denuedo
Tuvo que hacer para lograr sus retos;
Fue el primero vencer los arduos vetos
De sus padres, pero él juzgó “yo puedo”
Y pudo; convenció con argumentos:
Bañó en oro el Nobel sus monumentos.
Ángel Sáez García