SER AUTOR NO ES PARA TANTO
Ser autor no es para tanto.
Si lo haces bien, tal vez siga
Quien te lee; y si mal, diga
“¡A la mierda!”, aun siendo santo
De su devoción, ¡y cuánto!;
Todo autor un cuentacuentos
Acarrea, y mil ungüentos
Que, como la panacea,
Remedian la cefalea
Y/o cuanto causa lamentos.
Ángel Sáez García