FUE IRIS MI MUSA, AMOR, NORTE, AMULETO
¿Quién se fue y nos dejó tanta tristeza?
Sin su ánimo y su empuje, inquebrantables,
Se hacen los días menos soportables
E invade sin su apoyo la pereza.
Quien juntó en su persona la llaneza
Y un sinfín de virtudes constatables,
Tareas con disfrutes memorables,
En su adiós repartió delicadeza.
Su pasión contagió en derredor suyo.
Con quienes estuvieron a su vera,
Gozando de eviterna primavera,
Entre quienes, está claro, me incluyo,
Un homenaje hacemos con soneto,
Por maná: musa, amor, norte, amuleto.
Ángel Sáez García