¡QUÉ SENTINA ES ESTAR SOLO!
¡Qué paradoja es la vida!
Quien se llamaba Cristina
Me sacó de la sentina
Y me empujó a la atrevida
Perdición, donde cabida
No hallé y tándem no formé;
Así que me conformé
Con seguir en soledad;
Hoy, en mi otoñal edad,
En corto me transformé.
Ángel Sáez García