NO DUDA NADIE QUE HUBO VIOLACIONES
Siempre se llega virgen a la pena,
Y más si esta deviene en tela rota,
Que es la que colma el vaso última gota
Que a entrar, lector, le indigna en la docena.
He entrevistado solo a una decena
De féminas, labor que no te agota,
Si logras extraerles buena nota
Al doble horror sufrido y la condena.
No duda nadie que hubo violaciones,
Porque el consentimiento por su ausencia
Brilló, y se les robó a ellas la inocencia
En esas señaladas poblaciones,
A las que ahora les rodea el nombre
Un círculo que es rojo; no se asombre.
Ángel Sáez García