DEL CABALLO HUIR LOGRÓ O DE LA CAZUELA
En el ochenta y cuatro, el tiempo vuela,
A la hora de emigrar, cual tordo, el menda,
Acaso usted, lector, sí me comprenda,
Del caballo huir logró o de la cazuela.
A saco la heroína, como espuela,
Entró en muchas ciudades; con la venda
Puesta a muchas/os incautas/os, no se ofenda,
Cogió, recién salidas/os de la escuela.
Lo opuesto a las/os adictas/os coronaba;
En vez de gastar guita, la ganaba
En buena lid, currando muchas horas
De camarero o barman. Tú no lloras
Ni ríes. Desde entonces, estás muerto;
Llegaste prematuramente al puerto,
Del que ya no se parte, aunque se quiera,
Pues dejó de vivir el que existiera;
Eso, de vez en cuando, lo recuerda
Quien no lleva reloj ni le da cuerda.
Ángel Sáez García