DONDE VIVE LA IMPAR LITERATURA
NINGUNA PUERTA TIENE CERRADURA
Un chispazo de luz que ciega el ojo
Y luego lo espabila, lo despierta;
Una alucinación en la cubierta
De un barco que completa sin enojo;
Orgasmo que mi enhiesto deja flojo,
Tras quedar la charada descubierta;
Cuántos gozos agrego en la desierta
Arena con quien viste traje rojo.
Ninguna puerta tiene cerradura
Donde vive la impar literatura;
Tampoco una se ha hallado con pestillo.
Poesía reside en un castillo
Donde la musa inspira lo inefable,
Capaz de conquistar lo inexpugnable.
Ángel Sáez García