Tengo otra pregunta para usted, señor Zapatero:
Acaba de suceder lo que todos sabíamos, el asesino se vuelve a casa. Me imagino la “alegría” que habrá inundado los pechos de los familiares de su víctimas, si ustedes oyen ahora mismo un potente tambor posiblemente sea el corazón de todos ellos dando saltos "de gozo" al conocer tan infausta derrota. Y lo malo es que todos sabíamos