«ETA nació con el objetivo de quebrar la unidad de España y establecer en lo que ellos llaman ‘Euskal Herria’ una república comunista«.
Tajante y directa. Así comienza la columna de Isabel San Sebastián para el diario ‘ABC’ de este 11 de enero de 2022.
El antiguo y sabio dicho popular «el que avisa, no es traidor» se está cumpliendo. San Sebastián está avisando y lo hace incluso con el título de su columna: «ETA existe y olfatea la victoria«. Está advirtiéndole a todos los españoles de una realidad que, cada vez, parece cobrar más fuerza en el panorama político español. Sánchez no deja de mostrarse más cercano a partidos como Bildu para pactar y conseguir sus propósitos políticos.
La periodista reflexiona al principio de su texto sobre la historia de ETA y recuerda el daño que le hizo a España en su camino para alcanzar una democracia absoluta:
«Durante cuatro décadas, especialmente sanguinarias coincidiendo con la vigencia de una democracia plena en nuestro país, sus miembros recurrieron a la violencia en aras de doblegar la voluntad popular e imponer su proyecto por la fuerza«.
San Sebastián manifiesta lo que una parte de nuestra sociedad no está dispuesta a reconocer porque atañe a una historia que aún arrastra heridas por las que no se han pedido perdón, y además cuenta con el respaldo político del Gobierno:
«ETA no ha desaparecido; sigue existiendo. Ahora esas siglas engloban a Bildu, Sortu, Sare, Etxera y demás colectivos empeñados en rentabilizar políticamente todos y cada uno de los crímenes cometidos por los pistoleros».
La periodista señala en esta columna lo que en un futuro próximo todos los españoles analizarán y concluirán:
«Porque chantaje al Gobierno hay, a cara descubierta, sin que el presidente Sánchez se moleste en fingir siquiera un atisbo de resistencia«.
Isabel San Sebastián cierra su columna afirmando que Sánchez y su equipo de gobierno están alimentando «la desmemoria, la indignidad y la injusticia» y reconoce el dolor que esto puede causar a todo el regadero de víctimas que dejó la banda terrorista:
«Ningún Gobierno ha reconocido el valor real de su sacrificio, aunque nunca habían padecido una humillación comparable a la actual. Nunca fue tan palmaria la desmemoria, la indignidad, la injusticia. Nunca antes de Pedro Sánchez un dirigente español escogió a sus verdugos por compañeros de viaje, escupió sobre sus tumbas y se rio de su dolor«.
