La salida de Paolo Vasile como mandamás de Telecinco deja más que en el aire la continuidad de Sálvame por el modelo televisivo que entienden en Mediaset que está agotado. El principal damnificado, además de los colaboradores y la fauna alrededor de este tipo de programas basura, será Jorge Javier Vázquez, que ve ya muy lejanos sus días de ‘vino y rosas’.
La cancelación del Deluxe solo es la primera de una serie de drásticas medidas que están por llegar a las parillas de Telecinco y Cuatro y el ambiente está tan turbio ahora que no ayuda precisamente a que se produzca un milagro para Jorge Javier y que Pier Luigi Berlusconi le salve a última hora.
Y si hablamos de ambiente raro, turbio y polémico… es lo que ahora mismo está ocurriendo en las relaciones entre Kiko Hernández y la dirección y sus compañeros de Sálvame, que ha dado un giro radical (a peor) en los últimos meses. Más concretamente, desde que el programa emitiera unas imágenes suyas sobre su aspecto físico y acompañado de un amigo, algo que no gustó nada al más veterano e influyente de los colaboradores de La Fábrica de la Tele.
Tal y como publicaba Periodista Digital en su día, desde que se emitieran esas polémicas imágenes, Hernández se ‘borró’ del programa y alargó sus vacaciones hasta prácticamente dos meses fuera de pantalla.
Ahora, la tensión ya supera límites insospechados tras unas graves acusaciones vertidas por el que todavía es su programa contra el propio Kiko Hernández.
Efectivamente, durante la tarde del lunes 31 de octubre, Sálvame cebó a los espectadores con la que consideraba la «cifra de la vergüenza», sin desvelar más detalles acerca de qué tenía que ver con Kiko Hernández. Más adelante, acabaría desvelando de qué se trataba y fue entonces cuando estalló la polémica en el espacio de Telecinco.
Al parecer, el programa habría investigado a su colaborador y habría conseguido pruebas de que Kiko Hernández habría logrado hacerse con ropa por valor de 3.600 euros. Además, apuntaron a que fue Anabel Pantoja quien le consiguió una colaboración con una conocida tienda de ropa, situación que habría sido aprovechada por el madrileño. Al parecer, Kiko así se lo habría pedido a cambio de no criticarla en el espacio del corazón.
Según la versión del propio programa, Kiko Hernández habría exigido ropa por valor de esa cantidad al publicar una fotografía en sus redes sociales. Esto supondría un beneficio muy por encima del que, supuestamente, ganan los influencers y famosos por un trabajo así. «Fuera de sí», fue una de las frases con las que un testigo de ello se habría referido al colaborador de televisión.
El programa de Telecinco añadió que habrían visto a Kiko Hernández salir de la tienda con maletas y bolsas repletas de ropa y artículos de la tienda. Una versión que, eso sí, no fue corroborada por Anabel Pantoja, quien negó saber nada acerca de estas acusaciones sobre su compañero en Sálvame.

