Hace un año nadie daba un euro por ella y el 4 de diciembre de 2020 la prestigiosa revista Forbes situaba a Isabel Díaz Ayuso entre las tres mujeres mas influyentes de España en su ranking anual.
Y no es de extrañar la subida en popularidad de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
La líder del PP basa la clave de su éxito en no morderse la lengua, en decir lo que piensa y, sobre todo, que sus mensajes coinciden con lo que ven y palpan la gran mayoría de madrileños.
Tanto es así, que los sondeos demoscópicos ya la dan como segura ganadora cuando se celebren las elecciones. Teniendo en cuenta que, salvo adelanto de los comicios, estos no se celebrarán hasta finales del primer semestre de 2023, Ayuso puede romper registros en las urnas pese a la fragmentación de partidos que hay actualmente en la Asamblea de Madrid.
Ayuso, detrás de esa aparente fragilidad, esconde una política valerosa que no va a guardar las apariencias. Si tiene que llamar al pan, pan y al vino, vino, que nadie dude de que así lo hara.
«SI VEN A OTEGI COMO HOMBRE DE PAZ, LOS DELINCUENTES DE LA CAÑADA SERÁN INGENIEROS»
Uno de esos ejemplos se pudo ver durante el pleno celebrado el 10 de diciembre de 2020. La portavoz de Unidas Podemos, Isa Serra, intentaba dejar a la presidenta de la región como una insensible con los habitantes de la Cañada Real por mor de los cortes de luz que sufrían prácticamente a diario.
La respuesta de Ayuso no se hizo esperar y dijo claramente que algunos de las personas que se encuentran en esa zona de Madrid no son, precisamente, lo más granado de la sociedad, pero que no le sorprendía la reacción de Unidas Podemos viendo como intentaban blanquear a personajes como Otegi:
Si ustedes ven en Arnaldo Otegi un hombre de paz, estos delincuentes serán ingenieros agrónomos que estarán haciendo allí alguna investigación.
Tampoco pasó por alto el bizarro episodio de la elección de un exatracador de bancos, Luis Nieto, como líder de la formación morada en Madrid:
Pasan de reventar cajeros a tener como líder a un atracador de bancos.
DEFENSA SIN AMBAGES DE DON JUAN CARLOS I
En ese mismo pleno tampoco se puso de perfil a la hora de defender al rey emérito Juan Carlos I de las críticas de Pablo Gómez Perpinyà, portavoz de Más Madrid. Pese a los ataques al padre de Felipe VI, la del PP fue contundente:
La ley es para todos la misma, pero no todos somos iguales ante la ley, porque el rey Juan Carlos no es ni muchísimo menos como usted. Es el gran embajador. Gracias a él pudimos pasar de una dictadura con la que no se llevaba especialmente bien.
Siendo candidata del PP a la Comunidad de Madrid, a finales de febrero de 2019, en una conferencia en el Club Siglo XXI, Díaz Ayuso criticaba abiertamente el buenismo de Pedro Sánchez con los golpistas catalanes y sus intentonas de indultar a los Junqueras, Forcadell, Rull, Turull y toda la patulea que tuvo que ver con el referéndum ilegal del 1-O.
La hoy presidenta madrileña aseguraba que esa estrategia de contemporizar con quienes pretendían romper España no podía funcionar, exactamente igual que si Winston Churchill hubiese intentado frenar a Adolf Hitler con el poder de la palabra:
No se terminó con diálogo con el nazismo.
Ayuso tampoco se ha guardado para sí lo que le parecen manifestaciones como las del 8 de marzo. Hace un año, en 2019, cargaba duramente contra este tipo de actos porque entendía que no obedecían específicamente a una defensa de la mujer, sino a seguir ovejunamente consignas de la izquierda:
Ahora las mujeres están obligadas a ir a las manifestaciones cuando en España nunca fue obligatorio ir a una manifestación y han pasado de lo que decían los maridos a lo que dicta la izquierda. Ya tenemos nueva obediencia.
UNA GESTIÓN DEL CORONAVIRUS QUE DEJA EN PAÑALES A LOS ‘EXPERTOS’ SOCIALCOMUNISTAS
Y más que frases, lo que también le ha reportado una fortaleza indestructible ha sido la gestión del coronavirus en la Comunidad de Madrid tratando de conjugar el cuidado de la salud con la recuperación de la economía.
A pesar de las intentonas de boicot del Gobierno de Pedro Sánchez a las medidas específicas de Ayuso de confinar zonas básicas de salud, imponiendo cierres perimetrales a capricho del inquilino de La Moncloa y de los ‘expertos’ Salvador Illa y Fernando Simón, lo cierto es que el tiempo y los guarismos han dado la razón a la gobernante de la Puerta del Sol.
Madrid ha pasado a ser una de las regiones con la incidencia más baja por contagio del Covid-19, prácticamente solo quedan algunos reductos confinados y se ha puesto en marcha en pocos meses un hospital de pandemias, el Enfermera Isabel Zendal, a cuya inauguración declinó ir el ministro de Sanidad que, alegando tener Consejo de Ministros, sí tuvo tiempo en cambio de atender a una entrevista para una televisión europea.

