Golpe del Monarca al plan censor del gobierno PSOE-Podemos

Felipe VI desmonta el ‘Ministerio de la Verdad’ de Sánchez: «En crisis, el periodismo es especialmente necesario»

El Rey indicó que “donde hay buenos periodistas, hay rigor, veracidad, investigación y análisis crítico".

Felipe VI desmonta el ‘Ministerio de la Verdad’ de Sánchez: "En crisis, el periodismo es especialmente necesario"
El Rey Felipe VI junto a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias PD

Felipe VI lanzó un discreto mensaje para mostrar su rechazo a la censura que el Gobierno de Pedro Sánchez quiere imponer a los medios de comunicación.

Bajo la excusa  de la “alfabetización mediática”, el Ejecutivo dispondrá de manos libres para decidir qué es noticia y qué no lo es. Un control sobre la prensa que buscará, con la excusa de luchar contra la “desinformación”, censurar a los medios de comunicación que sean críticos con su gestión.

Sin embargo, el Rey Felipe VI aprovechó la entrega de los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España y del Premio Don Quijote para lanzar un dardo envenenado contra del ‘Ministerio de la Verdad’ del PSOE-Podemos.

El monarca desveló que, en tiempos de crisis sanitaria, económica y social, “el periodismo es especialmente necesario”.

Lejos de esperar que los periodistas bajen la cabeza ante el Gobierno y su censura, el Rey indicó que «es momento de ejercer el liderazgo periodístico de la autenticidad y la calidad». En este sentido, aboga por el rígor y el profesionalismo, sin que eso suponga el evitar tocar fibras sensibles para el Ejecutivo.

En este sentido, destacó que “donde hay buenos periodistas, hay rigor, veracidad, investigación y análisis crítico. Son valores fundamentales para toda la sociedad que deben transmitirse a las nuevas generaciones».

El mensaje de Felipe VI llega justamente días después de que el Gobierno decidiera crear su ‘Comité de la Verdad’.

La censura comunista

Los encargados de controlar la censura del PSOE-Podemos serán el Consejo de Seguridad Nacional, el Comité de Situación, la secretaría de Estado de Comunicación, las autoridades públicas y el sector privado y la sociedad. Todos a una, como Fuenteovejuna, para que el plan no sufra reveses.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) de este jueves 5 de noviembre publica la orden del Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, cuyo titular es Carmen Calvo, donde se habla claramente de «adopción de medidas».

El escrito señala que los ciudadanos deben tener acceso «a una información veraz y diversa» que se ve «cada vez más amenazada» por la «difusión deliberada, a gran escala y sistemática» de información falsa, la cual «influye en la sociedad».

En definitiva, y como venimos denunciando desde hace tiempo en PD, este Gobierno socialcomunista se sigue armando de instrumentos legales para censurar todo lo que consideren oportuno.

El partido de Iglesias nunca ha ocultado que modelar la audiencia es una de sus ambiciones. En suma, su proyecto es de largo alcance. Busca garantizarse el apoyo de las generaciones futuras por la vía del adoctrinamiento puro y duro en los colegios.

Moncloa ha justificado su pretensión de poner coto a los medios digitales con el argumento de que «es imprescindible establecer medios de funcionamiento y mecanismos dirigidos a evaluar de manera continua el fenómeno de la desinformación a nivel global y particularmente para España». Pero la composición del equipo censor del Ejecutivo no admite dudas sobre la intención última del plan.

Serán el jefe del Gabinete de Pedro Sánchez, Iván Redondo, y el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, quienes piloten el proyecto. Y contarán con el apoyo externo de grupos de expertos que elegirán de forma discrecional y cuyos nombres permanecerán en el anonimato.

Para controlar a los medios ya están los tribunales de Justicia, que en un Estado de Derecho son quienes imponen límites y sancionan en caso de traspasar la ley, pero en España, además, existen organismos independientes cuya misión es velar por el «autocontrol deontológico interno» de la profesión periodística: la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo, que preside Rafael Mendizábal, que fue durante nueve años magistrado del Tribunal Constitucional, es un claro ejemplo.

Su objetivo es «fomentar el periodismo ético desde la autorregulación independiente y responsable, a través de la mediación y el entendimiento». De modo que Sánchez no tiene excusa alguna para justificar su «plan contra la desinformación».

Existen los tribunales y existen organismos independientes que velan por la deontología profesional. Y lo que sobra es un Gobierno que pretende amordazar a la prensa que no le baila el agua.

Suma y sigue: tras los jueces, ahora les toca a los medios de comunicación.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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