La grave proclama del presidente en el Congreso de los Diputados

Pedro Sánchez cabalga sobre las víctimas del COVID-19: «Lo digo alto y claro, ¡viva el 8-M!»

Las contradicciones del líder del Gobierno de coalición, atacar a la oposición en el mismo discurso que pide concordia a los grupos parlamentarios que le adversan

Una vez más Pedro Sánchez ha soltado su discurso marcado por el sectarismo e irresponsabilidad.

Con la doble cara que le caracteriza,  disfrazó su discurso refiriéndose a la convivencia y a la concordia, y para mayor incredulidad afirmó que los españoles esperan que los políticos sean «útiles de verdad» y que resuelvan los problemas graves que se han acumulado con la crisis sanitaria.

La crisis sanitaria provocada por su Gobierno, y de la que dejó claro que está muy orgulloso: 239.932 casos de coronavirus diagnosticados por PCR y 27.127 muertos.

Pero a pesar de esto, este este miércoles 3 de junio de 2020 Pedro Sánchez, acusó a la oposición de utilizar la bandera como un arma y el nombre de España «en vano». Así ocurrió en la sesión de control en el Congreso de los Diputados.

Mientras se podían observar sus expresiones de ira en la tribuna de oradores, Sánchez a su vez rechazaba lo que ha calificado de «veneno del odio» y ha proclamado «alto y claro» que viva el 8 de marzo, como respuesta a la reiterada acusación de la oposición de que la decisión del Gobierno de celebrar las manifestaciones del día de la mujer del 8 de mayo contribuyeron a la expansión del virus en España.

También es una muestra de apoyo a la metida de pata de Irene Montero, su ministra de Igualdad.

La proclamación de Sánchez se produce también después del informe que la Guardia Civil ha entregado en un juzgado de Madrid, que investiga la responsabilidad que pudo tener el Delegado del Gobierno, José Manuel Franco, en la autorización de la citada manifestación.

Un informe que ha provocado una crisis entre el Ministerio del Interior y la Guardia Civil, con el cese por parte Fernando Grande Marlaska del jefe de la Comandancia de Madrid, el coronel Diego Pérez de los Cobos.

Tras el citado informe, que concluye que esa manifestación no debió ser autorizada, el presidente del Gobierno ha advertido que el país que se necesita es el de la igualdad real y efectiva entre los hombres y las mujeres y por ello ha proclamado «alto y claro: viva el 8 de marzo».

Esta proclamación de Sánchez le ha dado pie también, durante su intervención en el Pleno del Congreso para pedir el apoyo a la sexta y última prórroga del estado de alarma, a «rogar» a los diputados que, aunque muestren sus discrepancias con el Gobierno, lo hagan sin descalificaciones ni insultos, sin presunciones de culpabilidad, sin acusaciones gruesas de mala fé y también sin acusaciones de «conspiraciones inverosímiles».

Incluso se ha comprometido a no utilizar su turno de réplica para responder a las provocaciones, a no subrayar las diferencias, a no deslegitimar a sus adversarios, sino a concederles el mismo respeto que pide para su gobierno. Ha reclamado «concordia» y un pacto entre diferentes.

Sin embargo, durante su intervención previa sí ha cargado contra los que a su entender usan la bandera como si fuera «un arma» o como si fuera una «frontera que separa». Ha reclamado además que no se use «el nombre de España en vano», ni ninguno de los símbolos para intentar separar.

«El veneno es el odio»

Pedro Sánchez ha apuntado que la palabra «virus» en latín significa «veneno» y ha apuntado que ese veneno se está viendo en algunos lugares como en EEUU, pero no quiere que «cuaje» en España.

«El veneno es el odio, es el más dañino porque corroe las sociedades y aniquila las comunidades», expresó.

Por ello, ha pedido decir «no al veneno del odio, no a la violencia física, no a la violencia verbal, no al insulto y no a la provocación» y ha reclamado «concordia» en la reconstrucción del país y una «nueva actitud política».

En referencia a lo que está ocurriendo en Estados Unidos –donde se están produciendo revueltas en todo el país a raíz de la muerte por asfixia de un ciudadano negro durante una detención policial–, ha señalado que no quiere eso para España, ni para sus hijos porque: «nuestros padres no se sacrificaron para esto».

Pedro Sánchez ha argumentado que la pandemia ha dejado al descubierto muchos errores del sistema y ha reclamado a los grupos que demuestren a los ciudadanos la utilidad de la política y lo imprescindible que es el servicio público: «Demostremos que servimos para algo más que para llenar titulares de crispación, de provocación y de insultos. Nuestra labor no es fácil, siempre se puede hacer mejor, pues hagámoslo mejor».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído