El portavoz de Unidas Podemos rechaza abandonar su cargo a pesar de que cometió un delito contra los derechos de los trabajadores

Podemos usa su código ético como papel higiénico y no renuncia ‘ni el tato’: Echenique, el último caso

También se saltaron la normativa Pablo Iglesias, Irene Montero, Isa Serra, Alberto Rodríguez Rodríguez, Rita Maestre, Iñigo Errejón, entre otros

Podemos usa su código ético como papel higiénico y no renuncia 'ni el tato': Echenique, el último caso
Pablo Echenique y Pablo Iglesias PD

Podemos sigue utilizando su código ético como papel higiénico.

Si los líderes del partido de extrema izquierda acataran la normativa interna, no quedaría ni uno en su cargo. Sin embargo, en Podemos no renuncia ‘ni el tato’ y las faltas a la ética no suponen un peligro para permanecer en el cargo.

El último en demostrarlo es Pablo Echenique.

El portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados fue condenado por sus chanchullos ilegales y pagará una indemnización de 11.040 euros por contratar en negro a su asistente.

En plena ‘cruzada’ de Podemos contra la Justicia, Echenique decidió retirar el recurso que interpuso ante el Tribunal Supremo contra el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

En este sentido, el podemita admite sus ‘chanchullos’ ilegales, que la misma Inspección de Trabajo calificó de infracción muy grave. Ahora, la condena es firme y debe cumplirse el pago de la multa.

Todo un escenario que obligaría a Echenique a dimitir inmediatamente de Podemos por su código ético. Algo que el portavoz ni se plantea a pesar de que estaría faltando a uno de los puntos más importantes de la normativa interna.

Es importante recordar que el código establece que existe:

“El compromiso de renuncia al cargo público, al cargo interno o a cualquier candidatura a dichos cargos en caso de ser procesado o condenado por las faltas o los delitos que se determinarán en el reglamento que a tal efecto publicará la Comisión de Derechos y Garantías, y que en cualquier caso incluirá siempre los delitos de corrupción, los económicos, el acoso sexual, las violencias machistas, la pederastia y el maltrato infantil, así como los delitos contra los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, los ecológicos y los urbanísticos”.

Justamente esos “delitos contra los derechos de los trabajadores” son los que quedaron demostrados por la Justicia en el caso de Echenique y sus pagos en negro.

No obstante, el portavoz se mantendrá en su cargo, así como ya ha ocurrido anteriormente por otros líderes de Podemos que prefieren su cargo político que su compromiso ético.

Pablo Iglesias e Irene Montero

El líder de Podemos rechazó dimitir a pesar de que el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, solicitó al Tribunal Supremo la imputación del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias [como había advertido Periodista Digital] por presuntos delitos de revelación de secretos con agravante de género, daños informáticos, denuncia falsa y simulación de delitos en el marco del ‘Caso Dina’.

“Tiene un código ético donde dice que, si es imputado y además por uno de los delitos por los que se le está investigando, que debería dimitir. Es lo único que digo. No le pido otra cosa a Pablo Iglesias que aplicar el código ético de Podemos, que de ejemplo de coherencia alguna vez y….por tanto, que le toca dimitir”, exigía José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid.

El vicepresidente segundo ignoró el código ético, como ya hizo en enero de 2020 junto a su pareja, Irene Montero.

Cuando ambos se incorporaron al Gobierno de Pedro Sánchez alcanzaron un total de seis cargos y un incremento de sus ganancias que no están en línea con la normativa interna del partido.

Sin embargo, hay que tomar en consideración que Pablo Echenique se encargó de modificar el Código Ético en 2018 para evitar que los miembros del partido tuviesen que dejar su cargo en caso de imputación judicial. Mientras que más adelante se cambió una vez más para reajustar los beneficios económicos a favor de los ‘marqueses de Galapagar’.

Otros que debieron dimitir

El Código Ético tampoco llevó a que dimitieran figuras como la violenta Isa Serra, diputada y portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, quien fue sentenciada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) a un año y siete meses de prisión por los delitos de atentado a la autoridad, lesiones leves y daños a raíz del intento de frenar un desahucio en 2014 en la calle Tribulete, ubicada en el barrio madrileño de Lavapiés.

También permanece en su cargo Alberto Rodríguez Rodríguez, el diputado de Podemos que tiene una causa abierta en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por ser considerado el autor de un delito de atentado a agente de la autoridad y de una falta de lesiones, y solicitando la imposición de una pena de un año de prisión por el delito y un mes de multa por la falta.

La ética tampoco supuso el final político en Podemos de Rita Maestre, quien asaltaba capillas ligera de ropa al grito de “más bolas chinas y menos rosarios”.

Mucho menos a Íñigo Errejón, pese a que la Universidad de Málaga le sancionó por cobrar dinero público por un trabajo que realizaba desde Madrid, además de sus honorarios como asesor de Podemos.

Tampoco abandonó por motivos ético su cargo Ramón Espinar, quien fue señalado por ganar 30.000 euros vendiendo su vivienda protegida sin llegar a ocuparla”, ni hablar del dirigente de Podemos condenado en 2016 por agredir a un edil del PSOE.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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