Las consecuencias a las que se expone la economía española, en cuanto al impacto directo de la crisis provocada por la guerra entre Rusia y Ucrania «es limitada», por lo que el mayor efecto o consecuencia tendrá relación con el incremento de los costes de la energía, de acuerdo a las declaraciones del secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), Mathias Cormann.
De esta manera, también quiso destacar que antes de la invasión rusa de Ucrania, España ya mostraba una pequeña recuperación económica «con un impulso muy interesante».
El secretario australiano de la OCDE, durante su participación en el «Fórum Europa» apuntó que:
«En España, el efecto directo sobre el PIB y el comercio debería ser limitado, pero hay riesgos más directos en el precio de la energía y la inflación».
Además, aseguró que este tema lo tratará personalmente en las próximas reuniones que él mantendrá con las autoridades españolas, con el fin de escuchar las propuestas que le haga el Gobierno sobre cómo responder a esta acuciante situación.
Cormann también quiso recordar que el precio de los carburantes y la energía ya aumentaron durante la pandemia, y destacó que el caso de España no es como el resto de países europeos del norte o este, España es bastante menos dependiente de los suministros energéticos de Rusia, además de las diversas fuentes del gas que viene a España, Cormann dijo:
«El impacto en España tiene que ver con la subida de los precios de la energía y el crudo».
De este modo, el secretario general destacó que la exposición directa de España a Rusia «es baja», así como a Ucrania, aunque reconoce que algunas importaciones agrícolas como el girasol si que podría verse afectadas.
En cuanto al impacto a uno de los sectores más fuertes de nuestra economía, el turismo, Cormann destacó que apenas el 2% de los turistas extranjeros que visitan España, procedían de Rusia, de esta manera, aunque puede haber problemas de movilidad a consecuencia de la guerra, el hecho de que España esté alejada del conflicto «puede mitigar el efecto sobre el turismo».
El secretario se mostró optimista y reiteró:
«Creemos que el impacto de la guerra sobre España será bastante bajo».
De esta manera resumía sus declaraciones, la guerra no tendrá tanta influencia en nuestra economía, aunque sí que tendrá un impacto sobre la confianza, sobre las inversiones, especialmente si continúan subiendo de precios, lo que hará mella en las exportaciones españolas provocando una menor demanda.
A nivel general, el secretario del ‘think tank’ de las economías avanzadas ha indicado que la tasa de inflación seguirá elevada en la primera mitad de 2022, aunque a partir del segundo semestre y en 2023 se desacelerará drásticamente, aunque también advirtió:
«será más alta de lo previsto anteriormente».
La OCDE dará a conocer, el próximo jueves 17 de marzo, su primera evaluación del impacto de la guerra en Ucrania sobre la economía mundial.
Cormann insistió en sus declaraciones, en la necesidad de que los gobiernos continúen impulsando reformas de calado, para poder hacer frente al envejecimiento de la población, abordar desafíos como la digitalización, que tuvo una aceleración artificial con la pandemia, y aprovechar la recuperación para crear puestos de trabajo de calidad.
El bulo soviético de Sánchez
Estas declaraciones del secretario general Cormann, desenmascaran el absurdo bulo inflacionista soviético creado por Sánchez y sus palmeros.
El presidente del Gobierno aseguró que la raíz y causa de todos los problemas que asolaban a España, al menos en lo que a subidas de precio respecta, era la inflación, pero no una inflación que sea culpa de Sánchez y la política económica de su Gobierno por fascículos, sino que era culpa de Rusia y también de Ucrania.
De esta manera, simple pero concisa, Mathias Cormann acaba con las aspiraciones de un Gobierno que otra vez más, quiere mentir y contar su relato sobre la inflación, pero en este caso desmontado por el secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos.
