Las Ministras, que, como son mujeres,
Deberían hablar más, hablan poco,
Y, cuando hablan, es peor … Son seres
Prudentes … Según la Montero, foco
De sabiduría, seras, palabra
Con la que la RAE se limpia el moco,
Sin que en el Diccionario le abra
Página, con lo cual qué significa
Lo ignoramos … Pero como la cabra
Tira al monte, ella cree que una pica
Ha puesto en Flandes, ¡y a la mar peces!,
Y quien no la entienda, ¡coño!, marica;
La Calvo y la Celaá, también muchas veces,
Que, aunque lo disimulen, son muy toscas,
Con tanto a la sin hueso darle heces,
Claro que no les entrarían moscas,
Si estuvieran con la boca cerrada,
Pues donde no hay luz, todo son foscas;
La otra Montero, la Muecas, más dada
A darnos de comer huevos sin yema,
Mucha hojarasca, pero trigo nada;
Y como hablar de las demás no hay tema,
Pues rielan como estrellas fugaces,
Y si alumbran algo es un anatema
Contra ti, lector, si es que no paces
En sus ejidos, este es el dilema:
O se callan y firmamos las paces,
O sigue el Gobierno … ¡siendo un problema!.

