En referencia a la imputación de Mónica Oltra por encubrir presuntamente los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada por su administración, muchos usuarios en redes sociales -especialmente en Twitter- están recriminando a diferentes líderes políticos de izquierdas que no usen aquel “hermana, yo sí te creo” que popularizaron cuando La Manada de Pamplona. En mi opinión, lo mantienen, simplemente lo que sucede es que nos encontramos ante un problema de especificación o de identificación del sujeto en el lema. ¿Quién es hermana? Ahí está la clave. Hermana, por si tienen dudas, no es la menor de la que abusaron sexualmente, sino la propia Oltra. Y ejemplo de este “Oltra, yo sí te creo” es el bochornoso y ridículo esperpento que montó Compromís y que dirigió un personaje de la talla de Joan Baldoví.
Yo no pretendo emitir una sentencia antes que la Justicia, porque no me corresponde y porque, a diferencia de estos “demócratas de conveniencia”, creo en la presunción de inocencia, es
decir, en que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. El problema, como digo, no es la imputación, que se resolverá en los tribunales. El problema es que estos especímenes se creen con la potestad de juzgar a diestro y siniestro. Se han arrogado el papel de jueces supremos y de máximos demócratas, cuando en verdad lo que representan es la degradación máxima de la función pública. Alguien debería ponerle a Oltra ese vídeo en el que ella misma decía al expresidente valenciano, Francisco Camps -entonces imputado y después absuelto-, lo siguiente: “yo, desde luego, el día que me vea como usted: imputada, vilipendiada (…); ese día sí que me iría a mi casa”. Está tardando, señora Oltra. Váyase y llévese su moralina a otra parte. No obstante, ilusos somos si pensamos que lo va a hacer. Ya lo ha dicho. No piensa dimitir. Vamos, que donde dije digo…
La gran pregunta es: si finalmente es condenada, ¿se irá a su casa? ¿La seguirá el señor Baldoví, quien dice que “si tocan a una, nos tocan a todos”? ¿Saldrán las feministas de salón (Irene Montero, Yoli Cosas-chulísimas y compañía) a pedir su dimisión por encubrir a un abusador de menores? Visto lo visto, creo que optarán por culpar a Ayuso, a Franco o a esa terrible extrema derecha que ha hecho, según la propia Oltra, “una cacería” contra ella.
Álvaro Fedriani Cabezas
Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual
