Una mujer empoderada y resiliente, líder de la milicia roja, comió 6 hígados humanos en total; cortó los genitales de 5 hombres

El canibalismo en la raza adámica,

Y los empapó en alcohol que bebería más tarde, alegando que estos órganos eran beneficiosos para su salud…

El canibalismo en la raza adámica,

¡AVISO IMPORTANTE!: No recomiendo leer lo que sigue, antes de las comidas, y mucho menos después de hacerlas.

Esta es la tercera y última parte dedicada al canibalismo. La primera se publicó hace un año con  el título “El timo del indio bueno; (1ª Parte)”, y la segunda, poco después, bajo el título de “El timo del indio bueno; (2ª Parte) – El corazón de la bruja”. Comencemos:

EL CANIBALISMO EN LA BIBLIA

El canibalismo no aparece en la Biblia como pecado, sino como castigo. No deja de ser curioso que con las innumerables prohibiciones y mandatos que figuran en el Antiguo Testamento [613 en la Tora], no exista ninguno que prohíba el comer carne humana, y la única referencia que hay al canibalismo es como maldición o castigo:

«Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os saciaréis. Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición, yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados. Y comeréis la carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas. Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará». Levítico, 26, 26-30.

De la misma manera que existe la prohibición legal de robar al vecino, y dicho acto está además sancionado por la legislación con penas pecuniarias [multas] o de privación de libertad [cárcel], no existe ninguna ley que prohíba regalar -al mismo vecino- todo nuestro patrimonio, previo pago del impuesto de donaciones.

SI ESTÁ BUENO Y NO SIENTA MAL, ES PECADO

Con la lista de pecados sucede otro tanto de lo mismo. Recuerden ustedes aquello de que todo lo bueno, engorda o sienta mal, y si no engorda ni sienta mal, entonces es pecado. La premisa para que algo sea pecado estriba en que el acto en cuestión resulte atractivo y tentador para una mayoría. Por ejemplo, es pecado de gula el darse un atracón de pasteles, ahora bien, si tras la panzada pastelera el interfecto vomita en el suelo hasta los calostros que mamó cuando era lactante, en ningún sitio pone que sea pecado que venga otra persona y se coma los vómitos del zampabollos. ¿Y saben por qué no es pecado, ni existe ninguna ley que prohíba o castigue dicho acto? Pues simplemente porque dicho “manjar” no es apetitoso, ni está bueno, y además resulta repugnante.

COMER CARNE HUMANA NO APARECE EN LA LISTA DE PECADOS DEL ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO, POR SER ´ANTI NATURA ´ DICHO ACTO, Y EXPLICAR PORQUÉ RESULTARÍA, AMÉN DE SOBRANTE, ESTÚPIDO

Por estas mismas razones el comer carne humana no aparece entre los pecados que figuran en el Antiguo y Nuevo Testamento, que son los que regulan la conducta de los hijos de Adán y Eva, que son los que marcan los renglones éticos de la Raza Adámica. Del Antiguo Testamento nacen las tres grandes religiones monoteístas existentes en el planeta Tierra: Judaísmo, Cristianismo, e Islamismo, y en todas ellas el canibalismo no es una opción, ni tan siquiera como pecado, ya que resulta, ´per se´, anti natura.

En Levítico 17:10-14, Levítico 3:17, Levítico 7:23-27, 1º Samuel 14:34, Deuteronomio 15:23, Deuteronomio 12:23,y Génesis 9:4, existe la prohibición genérica de comer la sangre de cualquier clase de animal, o aquella carne que no hubiese sido desangrada previamente, pero no la carne propiamente dicha, y en ningún caso se habla de seres humanos, sino de “animales”. En los sacrificios rituales del Templo la sangre y la grasa de los animales sacrificados eran para Jehová”, y éstas eran incineradas en el altar correspondiente.

Queda claro pues que raza adámica tenía muchos defectos, pero entre ellos no entraba la práctica de la antropofagia, que por otro lado sí que era y aún es -según parece- bastante habitual entre los primitivos nativos del planeta Tierra y sus descendientes.

CANIBALISMO EN LAS CRUZADAS

Enfermos mentales aparte, en la cultura judeocristiana no se ha practicado el canibalismo, salvo en ocasiones extraordinarias y puntuales como las habidas durante las hambrunas de la Primera Cruzada y cuyos truculentos sucesos vienen recogidos tanto por los cronistas musulmanes como por los cristianos; de entre estos últimos destaca la obra del franco Raoul de Caen, “LA HISTORIA DE LOS NORMANDOS EN LA PRIMERA CRUZADA”. En ella el autor narra, entre otras muchas atrocidades, como tras la pacífica rendición de la ciudad siria de Maarat, en 1098, al haber confiado sus habitantes en la palabra dada por el príncipe cruzado Bohemundo, de que sus vidas iban a ser respetadas, los desarmados ciudadanos de la ciudad fortaleza musulmana fueron, en parte, masacrados por los cruzados, y el resto -formado en su mayoría por mujeres y niños– fueron hechos prisioneros, pasando a formar parte de la despensa comunitaria del ejército cristiano. Así lo narraba Raoul de Caen: “…en Maarat, los nuestros cocían a los prisioneros adultos en cazuelas; a los niños los ensartaban en espetones y se los comían asados».

EL LEGADO COMUNISTA

Capítulo aparte merece el canibalismo practicado durante las hambrunas artificiales creadas por Stalin, tristemente conocidas bajo el nombre de Holodomor, en su genocidio del pueblo ucraniano. Ello sin olvidar  la gran hambruna en la China de Mao, consecuencia directa de su «Gran Salto Adelante», que en apenas cinco años arrastró a la muerte a 45 millones de personas, y donde el canibalismo gozó de una época dorada; bueno, más que dorada, roja.

Durante LA REVOLUCIÓN CULTURAL de Mao, en el condado de Wuxuan, el canibalismo fue patrocinado por las oficinas locales del Partido Comunista y su milicia, durante la matanza conocida como ´la Masacre de Guangxi´.

En 1968, Chen Guorong , un campesino del condado de Guigang que pasaba por allí, fue atrapado y asesinado por la milicia comunista local, porque estaba gordo. Le sacaron el corazón y el hígado y distribuyeron su carne a 20 personas. Una mujer empoderada y resiliente, líder de la milicia roja, comió 6 hígados humanos en total; cortó los genitales de 5 hombres y los empapó en alcohol que bebería más tarde, alegando que estos órganos eran beneficiosos para su salud… ¡Bueno, si es por eso, la salud es lo primero, y si además es con perspectiva de género, pues miel sobre hojuelas!

Lo peor de todo es que en la zona de Wuxuan no había hambruna, durante el holocausto caníbal relatado.

Menos mal que a sus correligionarios sindicales en España, les da por el marisco.

¿SUSHI O SASHIMI? EL CANIBALISMO DURANTE LA II GUERRA MUNDIAL

Un horror más reciente en el tiempo lo reveló, en los años noventa, un profesor de la Universidad de Melbourne, Toshiyuki Tanaka, el cual había descubierto había descubierto documentos que describían casos de canibalismo por parte del ejército japonés, pero, según su versión, ´se trataba de una orgía de muerte de tropas fuera de control´. Pues fue que no.

Así, el historiador británico Antony Beevor, en su libro La II GUERRA MUNDIAL, un volumen de más de 1.200 páginas, demostró con documentos que Ejército japonés practicó el canibalismo durante la Segunda Guerra Mundial, dentro de “una estrategia militar sistemática y organizada”, y no casos aislados, como se pensaba en los años noventa. “Las autoridades aliadas, comprensiblemente, por temor al horror que esto podría causar en las familias de aquellos que murieron en campos de prisioneros, decidieron ocultar los hechos totalmente…”, “…Por ese motivo, el canibalismo no formó parte de los delitos juzgados en el Tribunal de Crímenes de Guerra de Tokio de 1946”.

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Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

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