Excelentísimo Señor Don Óscar Puente Santiago, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno del Reino de España:
me dirijo a usted para que, si su Ilustrísima lo considera conveniente, asfalte la carretera Nacional 1 (A1) en su tramo por la provincia de Madrid.
Es mis frecuentes desplazamientos entre la capital de España y la villa de Riaza (Segovia), patria chica adoptiva de su tocayo, amigo y conmilitón Óscar López Águeda, los 97 kilómetros de esa vía que hay que recorrer desde o hacia Madrid son un bache detrás de otro en los dos carriles por sentido, incluido el escaso tercero cuando lo hay. Me consta que su Insigne persona está muy ocupada en otras cosas más importantes, como saber quién le falta al respeto en comentarios, artículos o charlas de bar, y que Madrid no es Cataluña, ni Navarra ni el País Vasco, lugares en los que el magno, sólido y eficaz Gobierno de Don Pedro Sánchez Pérez-Castejón, del que usted forma parte por méritos propios y sobrados, se ocupa con atención preferente y genuflexa, pero el poblachón manchego, aunque es insolidario y no contribuye a las arcas comunes, debería recibir algo del Gobierno central, aunque sean las migas del permanente atracón (excepto de agua) catalán.
Comprendo que ustedes castiguen con dureza y sin miramientos a Madrid porque no les vota en las elecciones generales, autonómicas y municipales, ya que el Gobierno del Reino de España no tiene ninguna obligación en atender las necesidades de ese territorio, dado que el Consejo de Ministros y el órgano colegiado que dirige el Excelentísimo e Ilustrísimo Don Pedro Sánchez Pérez-Castejón solo tiene el compromiso de agasajar a aquellos que le sostienen y bailan el agua, a los que no deja atrás y les premia con cuantiosos privilegios y dádivas, mientras que en el resto de España ha reducido un 65% la cantidad necesaria para el mantenimiento de infraestructuras. Yo le juro, perdóneme si empleo este verbo en lugar del prometer que utiliza usted, Excelentísimo Sr. D. Óscar Puente Santiago, como buen progresista, feminista y ecologista que es, que estoy trabajando día y noche, fijo y no discontinuo, incluidos fines de semana -siete sobre 24 que se dice ahora- para que los madrileños abran los ojos, se caigan del guindo, den la vuelta a la tortilla y pasen de votar al PP a entregar su papeleta al actual PSOE, pero esto lleva tiempo, recursos y mucho asesoramiento estratégico. Ya conoce al pueblo de Madrid, al que no le arredra ningún 2 de mayo para hacer frente al dictador, sea éste invasor foráneo o autóctono. Como buen hijo de pucelana nacida en la acera de Recoletos seguiré haciendo campaña por Su Ilustrísima y por el Eminentísimo Don Pedro Sánchez Pérez-Castejón y su Magnífica directora de catedra y esposa Doña Begoña Gómez Fernández, ejemplo palmario de austeridad, equidad, generosidad, honradez y sacrificio constante y permanente para con el prójimo, sea éste de donde sea, incluido de Santo Domingo, Noviciado o San Bernardo, pero mientras llega ese deseado vuelco electoral madrileño le ruego, Excelso Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Reino de España, que asfalte la autovía Nacional 1en su dos sentidos dentro de la Comunidad de Madrid para que el tráfico por ella sea Sostenible, Seguro y Apacible, y no Insostenible, Inseguro y Desabrido.
Es gracia que espero alcanzar de su Excelsa persona, a la que Dios guarde muchos años para el bien de España, de los españoles y de los medios públicos obsoletos de transporte y movilidad sostenible por carretera, vía férrea, mar, rio, lago, aire o cualquier nuevo elemento por descubrir.
Suyo afectísimo,

