Se dice de los cangrejos
que avanzan retrocediendo;
si eso seguimos haciendo
no llegaremos muy lejos.
Víctimas del progresismo,
han dejado de pensar
y no entienden que el bajar
y el subir, no son lo mismo.
Ya casi tanto me admira
la enorme facilidad
con que toman por verdad
la más absurda mentira.
van felices al cadalso
como el que va de parranda:
les cambió la propaganda
lo que es cierto, por lo falso.
Ser más pobres, es crecer;
¿Sube el paro? Hay más empleo.
sin más razón que el deseo,
un hombre se hará mujer.
Continuamente les cuelan
el no dar, por prometer.
Pueden llegar a creer
hasta que los burros vuelan.
Su necedad satisfecha,
por más que reciban palos,
si así no vienen los malos:
la maldita ultraderecha.
Doblarán el espinazo,
enfermos de mal de amores,
ante los mucho peores.
¡Dijo la sartén al cazo!
Y más antes que después,
la España en que viviremos,
muchos, mucho nos tememos
que será el mundo al revés.
¿La vuelta se puede dar
a tan perversa tortilla?
Poniendo la otra mejilla
esto no se va a acabar.
Una moda ha de venir
si les queremos echar;
muy sencilla: razonar.
Elijan: eso… o morir.
