Gabriel Rufián, el cervecero portavoz de ERC, protagoniza uno de los sainetes más grotescos de la política española.
Este chaval de Jaén, que en 2015 llegó al Congreso jurando solemnemente dejar su escaño en 18 meses para “regresar a la República Catalana” de sus amores, maniobra frenéticamente para liderar una coalición de ultraizquierdas españolas.
Y el tipo, quien a pesar de farfullar a duras penas el catalán impulsó con denuedo la implantación de pinganillos para lenguas regionales, no oculta sus intenciones.
Se trata de salvar su culo, porque parece que en su propio partido le han puesto la pro y, de paso, echar una mano al socialista Sánchez.
El argumento oficial es que deben unirse todos los de la cáscara amarga, para frenar al centroderecha, que con la velocidad que está cogiendo VOX amenaza con pasar de los 200 diputados en las próximas generales.
Tiene su coña que un charnego separatista, como él mismo se ha etiquetado alguna vez, que lleva una década agarrado a los lujos, sueldos y prebendas del escaño como guacamayo a la percha, se postule como adalid de los zarrapastrosos estatales, pero España y sus progres son así… damas y caballeros.
Igual saltan del piso VPP de Vallecas a la mansión con piscina en Galapagar, que montan tabernas con dinero de los penitentes izquierdistas, que migran de la periferia al centro. Un esperpento.
Mi impresión es que no le saldrá a Rufián sainete, porque hay más indios que caballos y ningún piel roja acepta quedarse sin cargo, pero el vodevil les sirve de prueba, de ensayo, para lo que vamos a ver en 2027 protagonizado por el marido de Begoña.
Es evidente que Sánchez va a ir a la reelección y que urde escenarios y trampas con los gurús de La Moncloa.
¿No se acuerdan de que en 2021, manipulando una conversación entre un excapitán de la UCO y un confidente, en la que el primero expresaba temor a que le pusieran una bomba lapa en el coche —‘utilizando a un sicario venezolano contratado por el Gobierno Sánchez’—, ministros como Montero, Alegría o López dieron pábulo a la tesis de que la oposición fantaseaba con la muerte del presidente?
Pues si escuchan algunas tertulias o leen ciertos tuits en redes, proliferan los paniaguados de la Brunete Pedrete que ‘alertan’ sobre una inminente agresión e incluso un atentado contra Sánchez, al calor de las críticas que le hace la montaraz derecha.
No se extrañen de que un día de estos aparezca en la prensa del régimen alguna supuesta trama o descubran a alguien conspirando para darle dos hostias.
Lo otro, lo que sin duda estudian y es mucho más relevante, es montar para las generales un Frente Popular, al estilo del previo a la Guerra del 36, donde la cabeza sería el amo del PSOE y al que se sumarían, como han hecho hasta ahora con sus votos, sus cómplices y compinches, incluyendo por supuesto a los meapilas del PNV y los xenófobos de Junts.
Están pensando en el verano de 2027, pero tal como pinta la cosa, lo más probable —en mi opinión— es que tengamos generales en junio de este año y probablemente, a la vez que las autonómicas andaluzas.
No le3s va a dar tiempo a estos malandrine3s.
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