Colosal.
La diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo ha dejado a la altura del betún al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, al portavoz socialista Patxi López, al independentista Gabriel Rufián y hasta le ha sobrado tiempo para retratar la hipocresía de la extrema izquierda, en especial la de Podemos, por su silencio ante las protestas brutalmente reprimidas en Irán.
Álvarez de Toledo inició su réplica al ministro de Exteriores reivindicando a la oposición venezolana, al enviar un saludo a los representantes que se encontraban en la tribuna del Congreso.
«Trump no ha secuestrado a un presidente legítimo; ha puesto fin a la impunidad de un criminal. El tirano de la Tumba, el Helicoide y el Sebin. De la tortura como norma, del saqueo como sistema, del exilio como castigo y del asesinato como forma de poder. Estamos ante el principio del fin del cautiverio venezolano y, ojalá, también del cubano».
La popular retrató la actuación del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a Venezuela, en especial por sus críticas a la acción militar impulsada por Trump, al tiempo que se arroga banderas como la liberación de presos políticos, esos que antes negaban que existieran.
«Zapatero, libertador de presos. Si no fuera obsceno, sería cómico. Señor Albares, responda: ¿cuántos presos ha sacado Zapatero y cuántos ha contribuido a meter? Zapatero ha sido el gran blanqueador de la tiranía chavista. Empezó como mediador de parte, hasta que la oposición lo repudió por falaz».
No dejó pasar el voto en contra de los socialistas a apoyar la causa contra Maduro en la Corte Penal Internacional. También recordó el ‘Delcygate’ y su falsa crítica contra la injerencia de Cuba, China, Rusia e Irán en el país sudamericano.
Afeó que, a diferencia de la presidenta italiana Giorgia Meloni, que recibió a los presos liberados por Venezuela en la pista de aterrizaje, el Gobierno sanchista se «escondió» y «los sacó por la puerta de atrás».
«Trump extrajo de Venezuela al usurpador de la presidencia. Ustedes extrajeron al presidente legítimo [Edmundo González Urrutia]. La suya fue una extracción contra la democracia, contra las urnas, contra Venezuela y contra España. Y lo peor: disfrazada de acción humanitaria. Muy de izquierdas: invocar el bien para hacer el mal».
Por último, atizó a la dictadora encargada, Delcy Rodríguez, de la que señaló que no era ninguna ‘moderada’, como la quieren pintar algunos sectores de la izquierda, y mucho menos la ‘Adolfo Suárez’ venezolana:
«Desde luego, no es la presidenta de Venezuela, como le ha recordado Donald Trump; es la sibilina ‘cara b’ de Maduro. Por eso, lucharemos para que Europa no le levante las sanciones, por inmoral e ineficaz».
También hunde a Podemos
La popular también ha repartido estopa a los podemitas por su hipocresía con las protestas masivas en Irán, lo que deja claro que su feminismo es de cartón.
«Celebramos y apoyamos las revueltas en Irán. Mujeres valientes, feministas de verdad. Traicionadas por la izquierda. Señorías de Podemos, su feminismo acaba donde empieza la financiación iraní. Es un feminismo teocrático, de burka y verdugos con turbante. Un demócrata no distingue entre dictaduras por su ideología. Y una feminista no tolera el maltrato según quién lo ejerza. Si lo hacen, no son demócratas ni feministas: son hipócritas».