Hay aniversarios que son solo una excusa para celebrar, y luego está el de Palacio de Bornos. Que sirve para contar una historia de verdad.
La bodega cumplió 50 años el pasado 2 de junio. Y lo hizo como empezó: en Rueda, con los pies en la tierra y la mirada puesta en el futuro. Reunió a medios, clientes y amigos en sus instalaciones. Pero más allá del brindis y la música en directo, lo interesante es lo que representa esta bodega para el vino blanco español.
Fundada en 1976, cuatro años antes de que la D.O. Rueda existiera oficialmente, Palacio de Bornos fue una de esas bodegas que ayudaron a poner esta región en el mapa. No es una más.
Fernando Zaratiegui, director general de BORNOS Vinos & Licores (el grupo al que pertenece), lo dejó claro en el acto: “Nuestra historia no puede separarse de la de la historia de Rueda. Hemos sido protagonistas activos de la transformación del vino blanco español” .
¿Y qué hicieron para transformarlo? Pues tomaron decisiones que ahora parecen obvias, pero que en su día fueron arriesgadas.

Verdejo, espalderas y una revolución silenciosa
Hablamos de innovación de verdad, no de postureo. Palacio de Bornos fue pionera en traer la variedad Sauvignon Blanc a la D.O. Rueda. También fue de las primeras en apostar por los viñedos en espaldera, cambiando para siempre la forma de cultivar en la comarca .
Y si eso fuera poco, se convirtieron en la primera bodega en elaborar y comercializar espumosos dentro de la Denominación de Origen. Abrieron un camino que luego otros siguieron.
Hoy, la bodega maneja 308 hectáreas de viñedo propio entre Rueda, Pollos y La Seca. Y sus vinos (12 referencias entre blancos, semidulces, espumosos y frizzantes) llegan a más de 25 países. No está nada mal para una bodega que empezó hace medio siglo.
El verde es más que un color en sus botellas
Pero no todo es pasado. Aquí el presente y el futuro se llaman sostenibilidad. Y ojo, porque no es marketing.
Palacio de Bornos ha sido la primera bodega española en conseguir la acreditación Ecomethod por reducir su huella de carbono. Hablamos de una reducción del 85,50% de sus emisiones de CO2 .
Además, implantaron Phytobac, un sistema pionero para el tratamiento de residuos. Y tienen el certificado Sustainable Wineries for Climate Protection (promovido por la Federación Española del Vino). Es decir, cumplen en lo ambiental, social, económico y de gobernanza.

La joya de la fiesta: un vino con nombre propio
Para celebrar este medio siglo, la bodega presentó una edición muy limitada: el Gran Vino de Rueda “Palacio de Bornos Colección de Familia Sergio Hernández” .
Y no es un lanzamiento menor. Hace apenas unos meses, este vino recibió 95 puntos Tim Atkin y se llevó el premio ‘Value Gran Vino de Rueda’ en el report de la prestigiosa crítica Beth Willard. Toda una declaración de intenciones.
Cinco décadas después, Palacio de Bornos sigue en Rueda. Haciendo lo mismo que al principio, pero mejor: construyendo futuro desde el origen.
