Nucleares, por favor
Fue curioso que para un asunto que requiere mucha especialización, como lo es el de las centrales nucleares, Felipe González optara por el plebiscito. Llenó toda España de carteles con la leyenda ¿Nucleares? No, gracias. A los españoles nos debió de costar un montón de dinero esa publicidad. Por supuesto que me olí la trampa, pero
